Tostadas de desayuno con frijoles y huevo al estilo americano Recipe
Tortillas crujientes con pasta de frijoles, huevo frito y guarniciones frescas: la respuesta estadounidense a un desayuno contundente de estilo Tex-Mex. Esta mezcla de cocina mexicana y americana es habitual en las mañanas de fin de semana en hogares del sur de Estados Unidos. El plato es colorido, saciante y fácil de adaptar a lo que tengas en la nevera.
Estas tostadas combinan la textura crujiente de la tortilla con la cremosidad de los frijoles y la yema de huevo, más el frescor del pico de gallo casero. Es una forma sencilla de llevar sabores Tex-Mex a la mesa del desayuno con ingredientes básicos.
Consejos del chef
No hornees demasiado las tortillas: deben quedar crujientes pero no quemadas, ya que se seguirán secando un poco al enfriarse. Si cocinas para varias personas, mantén las tortillas crujientes en el horno apagado con la puerta entreabierta mientras fríes los huevos.
Sugerencias de servicio
Acompaña las tostadas con aguacate, unas rodajas de jalapeño y más salsa picante al gusto. También combinan muy bien con una ensalada verde sencilla si las sirves como almuerzo.
Ingredientes
- tortilla de trigo pequeña, de unos 15 cm de diámetro - 4 piezas
- frijoles rojos en conserva escurridos - 200 g
- ajo finamente picado - 1 diente
- comino molido - 0.5 cucharaditas
- huevo - 4 piezas
- aceite vegetal para freír las tortillas y los huevos - 2 cucharadas
- tomate cortado en dados pequeños - 1 pieza
- cebolla morada muy finamente picada - 0.25 piezas
- cilantro fresco picado; se puede sustituir por perejil - 2 cucharadas
- queso amarillo rallado, preferiblemente cheddar - 40 g
- zumo de lima o zumo de limón - 1 cucharada
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- salsa picante o salsa de chile opcional, para servir - 2 cucharadas
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo. Unta las tortillas con 1 cucharada de aceite por ambos lados, colócalas en una bandeja y hornéalas 5–7 minutos, hasta que estén rígidas y ligeramente doradas por los bordes. Reserva.
- En un cazo pequeño o sartén pon los frijoles escurridos, añade el ajo, el comino, una pizca de sal y pimienta y 2–3 cucharadas de agua. Calienta a fuego medio durante 5 minutos, removiendo y aplastando los frijoles con un tenedor hasta obtener una pasta espesa.
- Mezcla el tomate, la cebolla morada y el cilantro en un cuenco con el zumo de lima y una pizca de sal. Reserva para que los sabores se integren.
- Calienta el resto del aceite en una sartén. Casca los huevos y fríelos 3–4 minutos a fuego medio, hasta que la clara esté completamente cuajada y la yema quede líquida o semilíquida, según prefieras. Sala y pimienta.
- Unta cada tortilla crujiente con la pasta de frijoles caliente. Espolvorea con queso rallado y coloca encima un huevo frito.
- Añade una cucharada de la mezcla de tomate y cebolla sobre cada tostada. Rocía con un poco de salsa picante o salsa de chile, si te gustan los sabores picantes, y sirve de inmediato antes de que la tortilla se ablande.
Conservación
Las tortillas crujientes saben mejor recién hechas, ya que se ablandan con el tiempo. Si quieres adelantar trabajo, prepara por separado la pasta de frijoles y la mezcla de tomate y cebolla, guárdalas en la nevera hasta 2 días y monta y hornea las tostadas justo antes de servir.
Me gusta usar frijoles rojos, pero también quedan muy bien con frijoles negros. Si tienes restos de chili con carne o frijoles guisados, puedes triturarlos ligeramente y usarlos como base para las tostadas.