Tortitas chinas de col china y zanahoria Recipe
Estas finas tortitas chinas de col china y zanahoria son un tentempié sencillo que en China se suele comer para desayunar o como almuerzo rápido. Recuerdan un poco a nuestras tortitas de verduras, pero son más ligeras y están condimentadas con salsa de soja y cebollino. Saben de maravilla con una salsa sencilla para mojar.
Las tortitas sencillas de verduras son populares en el norte de China como desayuno rápido o tentempié para acompañar la sopa de soja. A menudo se usan hojas de temporada en lugar de col china, por lo que la receta se adapta fácilmente a las verduras locales.
Estas tortitas chinas de col china y zanahoria son una versión ligera y callejera del desayuno que en muchas ciudades chinas se compra de camino al trabajo en lugar de un bocadillo. La combinación de bordes crujientes con un interior tierno y lleno de verduras, sazonado con salsa de soja y cebollino, aporta un sabor umami que recuerda a las tortitas de verduras, pero sin sensación de pesadez. Es una forma estupenda de introducir sabores asiáticos en un plato cotidiano y muy sencillo.
Por qué funciona esta versión
- Picar muy fina la col y amasarla brevemente da como resultado un centro tierno pero elástico en las tortitas.
- Ajustar la consistencia de la masa “a ojo” permite adaptar la cantidad de harina al jugo que sueltan las verduras.
- Tortitas finas fritas a fuego medio quedan con bordes crujientes sin exceso de grasa.
Consejos del chef
La masa debe tener la consistencia de una nata espesa: si está demasiado líquida, las tortitas absorberán demasiado aceite, y si está demasiado densa, quedarán compactas y harinosas. Fríe en una sartén bien caliente pero a fuego medio, para que los bordes tengan tiempo de dorarse mientras las verduras del interior se mantienen ligeramente crujientes. No pongas demasiadas tortitas a la vez: así evitarás que baje la temperatura del aceite y que las tortitas chupen grasa.
Sugerencias de servicio
Sírvelas justo después de freírlas con una salsa sencilla para mojar a base de salsa de soja, vinagre de arroz y un poco de aceite de sésamo. Combinan muy bien con té verde de jazmín o un té negro ligero, especialmente como desayuno tardío de fin de semana. Para una comida rápida, acompáñalas con un bol de arroz jazmín y alguna ensalada rápida de pepino con chile.
A tener en cuenta
- Si las tortitas son demasiado gruesas, se dorarán por fuera pero quedarán húmedas y con sabor a harina por dentro.
- Un fuego demasiado bajo hará que las tortitas absorban el aceite en lugar de dorarse.
- No sazones la masa “por si acaso”: la salsa de soja y la salsa para mojar ya son saladas.
Ingredientes
- col china finamente picada - 200 g
- zanahoria rallada con el lado grueso del rallador - 1 pieza
- cebollino picado - 3 cucharadas
- huevos - 2 pieza
- harina de trigo aproximadamente 3/4 de taza - 120 g
- agua más si es necesario - 80 ml
- salsa de soja - 1 cucharada
- sal una pizca, con cuidado porque la salsa de soja es salada
- pimienta - 0.25 cucharaditas
- aceite vegetal para freír - 3 cucharadas
- vinagre de arroz para la salsa, se puede sustituir por vinagre de manzana - 1.5 cucharadas
- ajo para la salsa, finamente picado - 1 diente
- copos de chile (opcional) para la salsa, si te gusta el picante - 0.25 cucharaditas
Preparación
- Pica finamente la col china, incluyendo las partes más claras del tronco pero sin la base más dura. Pásala a un bol grande y amásala con la mano durante 1–2 minutos, hasta que las hojas se ablanden claramente, reduzcan su volumen y suelten algo de jugo.
- Ralla la zanahoria con el lado grueso del rallador y añádela a la col. Mezcla hasta obtener una masa ligera y homogénea, sin trozos grandes y duros; si ves hebras muy largas, córtalas con un cuchillo para que se frían de manera más uniforme en la masa.
- Añade el cebollino picado, los huevos, la salsa de soja, la pimienta y una pizca de sal. Mezcla muy bien hasta que el huevo cubra de forma uniforme las verduras y todo tenga un ligero brillo; prueba las verduras: el sabor debe ser intenso pero no excesivamente salado.
- Añade la harina y vierte la mayor parte del agua. Mezcla desde el fondo del bol hasta obtener una masa espesa pero fluida, que envuelva completamente las verduras; la consistencia debe recordar a una nata espesa que cae de la cuchara en una cinta ancha y continua.
- Si la masa está demasiado líquida y se extiende como una de crêpes, añade harina de 1 cucharada en 1 cucharada hasta que espese ligeramente; si está tan densa que la cuchara se queda clavada, añade agua de 1 cucharada en 1 cucharada. Antes de freír, la masa debe poder extenderse fácilmente en una tortita fina sin dejar “huecos” entre las verduras.
- Calienta una sartén con una fina capa de aceite a fuego medio. El aceite está listo cuando una gota de masa empieza a chisporrotear suavemente al instante y se forman pequeñas burbujas, pero el aceite no humea; si está demasiado frío, las tortitas absorberán la grasa.
- Ve poniendo porciones de masa con una cuchara, dejando espacio entre ellas, y aplástalas formando tortitas de 8–10 cm de diámetro y un grosor máximo de 0,5 cm. La masa debe cuajarse ligeramente y volverse mate por los bordes con rapidez; si permanece líquida mucho tiempo y se esparce demasiado, espesa el resto de la masa con 1–2 cucharadas de harina.
- Fríe las tortitas 3–4 minutos por el primer lado, hasta que los bordes estén claramente dorados y crujientes y la superficie deje de verse húmeda. Dales la vuelta con cuidado y fríelas otros 2–3 minutos, hasta que se doren de manera uniforme; una tortita lista vuelve a su forma al presionarla ligeramente con el dedo.
- Ve colocando las tortitas hechas en un plato cubierto con papel de cocina. Después de un minuto, el papel debería mostrar solo pequeñas manchas aisladas de aceite, no grandes círculos húmedos: es señal de que no había exceso de grasa; si hace falta, añade un poco más de aceite a la sartén antes del siguiente lote y caliéntalo bien.
- Prepara una salsa en un cuenco pequeño: mezcla 2 cucharadas de salsa de soja clara, el vinagre de arroz, el ajo picado o prensado y las hojuelas de chile, si las utilizas. Remueve hasta que la salsa quede homogéneamente turbia y con un sabor intenso, salado‑ácido, sin grumos de ajo concentrados en un solo punto.
Conservación
Las tortitas sobrantes se pueden guardar en la nevera hasta 2 días y recalentar en una sartén seca o en el horno para que recuperen algo de su textura crujiente. También se pueden congelar y recalentar directamente desde el congelador a fuego suave.
Suelo hacer estas tortitas los viernes por la noche, cuando en la nevera queda media col china y una zanahoria solitaria: entonces me salvan de pedir comida a domicilio. Siempre frío unas cuantas tortitas «de prueba» más pequeñas, que desaparecen antes de que consiga sentarme a la mesa.