Ensalada china de col china con sésamo Recipe
La ensalada ligera y crujiente de col china es un acompañamiento frecuente en las comidas en hogares y pequeños bares chinos. Es rápida, fresca y equilibra muy bien los platos más grasos del wok. Recuerda un poco a nuestras ensaladas de col, pero con un marcado toque de sésamo y jengibre.
Este tipo de ensaladas rápidas de col china con un aderezo ligero de soja y vinagre son una guarnición muy habitual en pequeños bares chinos, donde se sirven en cuencos pequeños junto a platos salteados en wok. La col china es en China una de las verduras de invierno básicas y económicas, por lo que a menudo acaba en preparaciones sencillas y caseras como esta.
La ensalada china de col china con sésamo es un contrapunto ligero y crujiente a los platos al wok, inspirada en la cocina casera y los pequeños bares de China. Combina la frescura de la col, el pepino y la zanahoria con el marcado aroma a fruto seco del sésamo tostado y la ligera acidez del aliño. En sabor recuerda a nuestras ensaladas de col, pero gracias al jengibre y al sésamo tiene un carácter claramente asiático.
Por qué funciona esta versión
- Un salado corto y un ligero estrujado de la col elimina el exceso de agua, de modo que la salsa no se aguada al cabo de unos minutos.
- Tostar el sésamo en una sartén seca intensifica su aroma a fruto seco sin añadir gran cantidad de grasa.
- La salsa preparada por separado se puede ajustar fácilmente al gusto, regulando la salinidad y la acidez antes de mezclarla con las verduras.
Consejos del chef
Sala ligeramente la col china y déjala reposar unos minutos, luego escurre el exceso de agua: así la ensalada quedará crujiente y el aliño no se aguará. Tuesta el sésamo en una sartén seca hasta que empiece a desprender aroma y a "saltar" ligeramente, pero sin dejar que se oscurezca demasiado, porque se volvería amargo. Mezcla el aliño por separado y pruébalo antes de añadirlo a las verduras, ya que es más fácil ajustar entonces el nivel de sal y acidez.
Sugerencias de servicio
Sírvela como acompañamiento de arroz frito, platos de pollo al wok o tofu a la parrilla: refresca muy bien el paladar entre bocados de algo más graso. También funciona como ensalada rápida para llevar en el táper del almuerzo, ya que aguanta bien unas horas en la nevera. Para beber, combina con té verde frío o agua con lima, que realzan su frescura.
Sustituciones
- En lugar de col china usa col blanca joven o una mezcla con col lombarda; presiónala un poco más porque es más dura.
- Puedes sustituir el vinagre de arroz por un vinagre de manzana suave, reduciendo la cantidad aproximadamente en 1/3 para que no domine el sabor.
- Si no tienes aceite de sésamo, añade más sésamo tostado y un poco de aceite vegetal neutro.
Ingredientes
- col china media cabeza mediana - 400 g
- zanahoria - 1 pieza
- pepino fresco largo, de invernadero - 0.5 pieza
- cebolla tierna - 2 pieza
- sésamo tostado blanco o mezcla de blanco y negro - 2 cucharada
- salsa de soja clara - 1.5 cucharada
- vinagre se puede sustituir por vinagre de manzana - 1.5 cucharada
- aceite de sésamo aporta un sabor característico - 1 cucharada
- aceite vegetal neutro, por ejemplo de colza - 1 cucharada
- azúcar - 1 cucharadita
- jengibre fresco trozo de aprox. 1,5 cm - 5 g
- sal pizca al gusto
Preparación
- Corta la col china a lo largo en cuartos, retira el tronco duro y corta el resto en tiras finas. La parte blanca, más gruesa, córtala algo más fina que las hojas verdes. Pásala a un bol grande, sala ligeramente, mezcla y deja reposar 5–10 minutos, hasta que las hojas se ablanden un poco y en el fondo aparezca algo de jugo.
- Pela la zanahoria y rállala con un rallador de agujeros grandes o córtala en bastoncitos muy finos. Corta el pepino a lo largo por la mitad, si hace falta retira parte de las semillas con una cucharadita y corta en medias rodajas finas. Corta la cebolla tierna en aros finos, usando tanto la parte blanca como la verde.
- Ralla el jengibre con un rallador fino. Si no te gustan las fibras, pon el jengibre rallado en una cucharadita y exprime solo el jugo en un cuenco pequeño, desechando los restos fibrosos: en la salsa debería quedar solo un líquido claro y aromático.
- Tuesta el sésamo en una sartén seca a fuego medio, removiendo, hasta que empiece a oler intensamente, algunos granos “salten” y se doren ligeramente. Retira enseguida: si se oscurece demasiado, el sésamo se vuelve rápidamente amargo.
- En un cuenco pequeño mezcla la salsa de soja clara, el vinagre de arroz, el aceite de sésamo, el aceite vegetal, el azúcar, el jengibre rallado o su jugo y una pizca de sal. Remueve hasta que el azúcar se disuelva y la salsa quede homogénea y ligeramente emulsionada; pruébala y, si es necesario, añade un poco más de vinagre o de salsa de soja.
- Escurre la col ligeramente con las manos para eliminar el exceso de jugo (no tiene que quedar totalmente seca) y desecha el líquido del bol. Añade la zanahoria, el pepino y la cebolla tierna, vierte la salsa preparada y mezcla bien con las manos o con cucharas, presionando suavemente la col hasta que las hojas estén flexibles pero sigan claramente crujientes.
- Espolvorea la ensalada con el sésamo tostado y vuelve a mezclarla brevemente. Déjala reposar 5–10 minutos a temperatura ambiente para que las verduras se impregnen con la salsa; pasado este tiempo la col debería estar jugosa, pero no nadar en líquido y seguir crujiendo al morderla.
- Sirve como guarnición fresca y crujiente para platos al wok, arroz o como un tentempié ligero por sí sola. Está en su mejor momento cuando el sésamo aún huele a tostado y la col conserva un crujido marcado sin estar mustia.
Conservación
La ensalada ya aliñada se puede guardar en la nevera en un recipiente cerrado hasta 1 día; con el tiempo la col soltará algo de agua, pero seguirá sabrosa. Si quieres conservarla más crujiente, guarda la verdura y el aliño por separado y mézclalos justo antes de comer.
Suelo preparar esta ensalada sobre todo en verano, cuando volvemos del mercado con una col china enorme que nadie es capaz de comerse de una vez. Siempre hago un bol grande y guardo parte en táperes para el día siguiente en el trabajo.