Omelette aux fromages – tortilla francesa con tres quesos Recipe
Esponjosa tortilla francesa rellena con una mezcla de tres quesos: uno suave, uno fundente y uno de sabor intenso. Es un desayuno que en Francia también aparece a menudo como comida rápida en los bistrós. Los sabores recuerdan un poco a una pizza de queso, solo que en versión sin masa y hecha en sartén.
La combinación de tres tipos de queso en una tortilla francesa clásica da como resultado un plato muy aromático y saciante, que se prepara en pocos minutos y se adapta fácilmente a lo que tengas en la nevera.
Consejos del chef
No cocines la tortilla a fuego demasiado fuerte: se dorará por fuera pero quedará cruda por dentro. Es mejor usar una sartén antiadherente de buena calidad y una espátula flexible para poder doblarla sin que se rompa.
Sugerencias de servicio
Acompáñala con una ensalada verde con vinagreta de mostaza y unas rodajas de tomate fresco. Para una versión más contundente, sírvela con patatas asadas o una pequeña ración de patatas fritas al estilo de los bistrós franceses.
Ingredientes
- huevo a temperatura ambiente - 4 pieza
- queso amarillo rallado, por ejemplo emmental - 40 g
- queso azul por ejemplo tipo roquefort, desmenuzado - 30 g
- queso cremoso por ejemplo tipo para untar, en cucharaditas - 40 g
- mantequilla para freír - 15 g
- leche opcional, para más esponjosidad - 2 cucharada
- cebollino picado, para espolvorear - 1 cucharada
- sal al gusto, con cuidado por el queso azul
- pimienta negra recién molida, al gusto
Preparación
- En un bol bate los huevos con la leche (si la usas), una pizca de sal y pimienta, hasta que la mezcla sea homogénea y ligeramente espumosa. No batas demasiado tiempo, bastan 20–30 segundos con un tenedor o varilla.
- Prepara los quesos: ralla el queso amarillo, desmenuza el queso azul en trocitos pequeños y reserva el queso cremoso en pequeñas porciones con una cucharita.
- En una sartén mediana (preferiblemente antiadherente) derrite la mantequilla a fuego medio hasta que empiece a espumar ligeramente, pero sin que se dore.
- Vierte la mezcla de huevo en la sartén. Durante los primeros 20–30 segundos, levanta suavemente los bordes de la tortilla con una espátula de silicona e inclina la sartén para que el huevo líquido fluya hacia abajo.
- Cuando la superficie de la tortilla esté aún ligeramente húmeda pero ya no líquida, espolvorea de forma uniforme el queso amarillo y el queso azul, y reparte por encima pequeños montoncitos de queso cremoso.
- Baja el fuego al mínimo, tapa la sartén y cocina 1–2 minutos más, hasta que los quesos se derritan y la base de la tortilla esté ligeramente dorada pero no quemada.
- Dobla la tortilla por la mitad con ayuda de la espátula y deslízala con cuidado sobre un plato. Espolvorea con cebollino picado y sirve de inmediato.
Conservación
Si te sobra tortilla, guárdala en un recipiente hermético en la nevera y consume en 24 horas. Caliéntala suavemente en una sartén tapada a fuego muy bajo para que el huevo no se reseque.
Esta tortilla es mi solución favorita cuando quiero algo reconfortante y rápido: siempre hay algún trozo de queso en la nevera, y combinarlos en un solo plato convierte un desayuno sencillo en algo especial.