Tortilla francesa con queso y tomates Recipe
La tortilla francesa con queso y tomates es un plato rápido que a menudo aparece en la mesa para el desayuno o una cena ligera. A diferencia de los huevos revueltos muy cuajados, la tortilla francesa es delicada, ligeramente jugosa por dentro y solo ligeramente dorada por fuera. La adición de queso y tomates jugosos hace que sea saciante, pero sigue siendo ligera.
Esta tortilla francesa combina la cremosidad del queso fundido con la jugosidad de los tomates cherry, manteniendo al mismo tiempo una textura tierna y ligeramente jugosa típica de la técnica francesa. Es una forma sencilla de transformar unos pocos ingredientes básicos en un plato elegante y reconfortante.
Consejos del chef
No batas los huevos demasiado tiempo ni a demasiada intensidad: basta con que la mezcla sea homogénea y ligeramente espumosa, así la tortilla quedará tierna y no gomosa. Controla bien el fuego: si está demasiado alto, la base se quemará antes de que el interior cuaje suavemente. Usa una sartén antiadherente de buen tamaño para que la tortilla tenga suficiente espacio para doblarse sin romperse.
Sugerencias de servicio
Sirve la tortilla recién hecha con pan crujiente o tostadas, acompañada de una ensalada verde ligera o una ensalada de tomate y cebolla roja. Puedes añadir unas aceitunas o unas rodajas de aguacate al plato para hacerlo más completo. Acompaña con café, té o un zumo de naranja natural.
Ingredientes
- huevos a temperatura ambiente - 4 piezas
- queso amarillo rallado, que funda bien - 60 g
- tomates cherry cortados por la mitad - 8 piezas
- mantequilla para freír - 15 g
- leche opcional, para una tortilla más esponjosa - 2 cucharadas
- cebollino picado - 2 cucharadas
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Casca los huevos en un bol, añade la leche (si la usas), una pizca de sal y pimienta. Bate con un tenedor o varilla durante unos 30–40 segundos, hasta que la mezcla sea homogénea y ligeramente espumosa.
- Ralla el queso con un rallador de agujeros finos. Lava los tomates cherry y córtalos por la mitad.
- En una sartén mediana (preferiblemente antiadherente) derrite la mantequilla a fuego medio. Cuando empiece a hacer espuma, repártela por toda la superficie de la sartén.
- Vierte la mezcla de huevo en la sartén. Durante los primeros 20–30 segundos, levanta suavemente los bordes de la tortilla con una espátula e inclina la sartén para que el huevo líquido fluya por debajo.
- Cuando la parte superior de la tortilla empiece a cuajar ligeramente, pero siga algo jugosa, espolvorea el queso de manera uniforme y coloca en una mitad de la tortilla las mitades de tomate con la parte cortada hacia arriba.
- Baja el fuego al mínimo y fríe 1–2 minutos más, hasta que el queso empiece a fundirse y la base de la tortilla esté ligeramente dorada (puedes comprobarlo levantando suavemente el borde con la espátula).
- Con ayuda de la espátula, dobla la tortilla por la mitad, cubriendo la parte con los tomates con la otra mitad. Fríe unos 30 segundos más por cada lado si quieres los huevos más cuajados, o menos tiempo si prefieres la tortilla más jugosa.
- Pasa la tortilla a los platos, espolvorea con el cebollino picado y sirve de inmediato.
Conservación
No hay información de conservación disponible para este plato.
Esta es una de esas recetas que demuestran que con pocos ingredientes se puede preparar algo especial. Ajusta la cantidad de queso y tomates a tu gusto: más queso para una tortilla más cremosa, más tomates si prefieres un toque fresco y jugoso.