Sopa española de calabacín asado con ajo y aceite de oliva Recipe
Una sopa suave de color verde claro a base de calabacín y ajo asados, rociada con buen aceite de oliva: una forma sencilla y muy española de aprovechar un excedente de verduras. Recuerda a la clásica crema de calabacín conocida en muchos países, pero gracias al aceite de oliva y al ajo tiene un marcado carácter mediterráneo. Ideal para una comida ligera entre semana, cuando quieres algo caliente pero no pesado.
El asado previo del calabacín, las patatas y el ajo intensifica su sabor y, combinado con un buen aceite de oliva, da como resultado una crema sencilla pero con un marcado toque mediterráneo.
Consejos del chef
No te saltes el paso de asar las verduras: marca una gran diferencia frente a cocerlas directamente en el caldo. Si la sopa queda demasiado espesa, añade un poco más de caldo o agua caliente hasta lograr la textura que prefieras.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa en cuencos calientes, con un hilo generoso de aceite de oliva virgen extra y, si te gusta, una cucharada de yogur o incluso un poco de queso rallado suave. Acompaña con pan rústico o focaccia ligeramente tostada.
Ingredientes
- calabacín joven, con piel - 800 g
- patatas peladas, para espesar la sopa - 200 g
- cebolla cortada en plumas finas - 1 pieza
- ajo 2 dientes para asar, 2 para saltear - 4 dientes
- caldo de verduras o de pollo, caliente - 900 ml
- aceite de oliva 2 cucharadas para asar, 2 para la sopa y para servir - 4 cucharadas
- sal al gusto
- pimienta blanca o negra, al gusto
- tomillo hojas secas o fresco - 0.5 cucharaditas
- yogur natural para servir, opcional - 4 cucharadas
Preparación
- Precalienta el horno a 210°C. Forra una bandeja de horno con papel de hornear.
- Lava el calabacín, corta los extremos y córtalo en medias rodajas gruesas. Pela las patatas y córtalas en dados. Deja dos dientes de ajo con piel.
- En la bandeja reparte el calabacín, las patatas y los dos dientes de ajo con piel. Rocía con 2 cucharadas de aceite de oliva, espolvorea con una pizca de sal y el tomillo, mezcla con las manos y extiende en una sola capa.
- Hornea durante 20–25 minutos, hasta que las verduras se doren ligeramente y las patatas estén tiernas al pinchar con un tenedor.
- Mientras tanto, calienta 1 cucharada de aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla cortada en plumas y sofríe 4–5 minutos, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente.
- Añade los otros dos dientes de ajo, finamente picados, y sofríe 1–2 minutos más, hasta que desprendan un aroma intenso.
- Saca la bandeja del horno. Expríme los dientes de ajo asados fuera de su piel directamente en la olla con la cebolla. Añade el calabacín y las patatas asadas y vierte el caldo caliente.
- Lleva la sopa a ebullición suave y cocina 5 minutos a fuego bajo para que los sabores se integren.
- Retira la olla del fuego y tritura la sopa con una batidora hasta obtener una crema lisa. Ajusta de sal y pimienta al gusto.
- Sirve la sopa caliente, rociando cada ración con un chorrito de aceite de oliva y, si te apetece, una cucharada de yogur natural por encima.
Conservación
Guarda la sopa enfriada en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 2–3 días. También se puede congelar sin el yogur añadido; al recalentar, mezcla bien y ajusta la sazón si es necesario.
Cuando tengo mucho calabacín en temporada, preparo una olla grande de esta sopa y congelo varias raciones sin yogur. Así tengo siempre a mano una comida ligera y reconfortante para los días ajetreados.