Pasta turca de calabacín asado con yogur y ajo Recipe
Esta pasta ligera es la forma turca de aprovechar el delicado calabacín: después de asarlo se mezcla con yogur, ajo y hierbas. En Turquía, untables similares se sirven como parte del mezze, para mojar pan o verduras. El sabor es más suave que el del clásico tzatziki, pero igual de refrescante y perfecto para cenas veraniegas.
Esta pasta turca de calabacín asado es una respuesta ligera y con yogur a los dips más pesados: ligeramente ajo, con hierbas y agradablemente cremosa, pero aun así refrescante. Asar el calabacín en lugar de guisarlo resalta su dulzor y un ligero aroma a fruto seco, que combina de maravilla con el eneldo y las crujientes nueces. En el mezze turco, este tipo de untables llegan a la mesa junto a aceitunas y quesos, invitando a mojar pan o verduras frescas.
Consejos del chef
No tengas prisa al asar el calabacín: espera a que los bordes se doren de verdad, porque si no la pasta quedará aguada y poco sabrosa. Después de asarlo, siempre dejo que el calabacín pierda un poco de vapor y solo entonces lo pico, gracias a lo cual el yogur no se licua; si aun así aparece exceso de líquido, simplemente escúrrelo antes de mezclar. Con el ajo es fácil pasarse: recuerda que en la nevera su sabor se intensifica, así que es mejor añadir menos y, si hace falta, poner en la mesa un diente extra para rallar para los amantes de sensaciones fuertes.
Sugerencias de servicio
Sirve la pasta bien fría, con pan de pita caliente, tostadas o verduras cortadas en bastones: es un gran picoteo para una noche de cine en lugar de patatas fritas y salsas preparadas. Para cenas veraniegas en el jardín la pongo junto a verduras a la parrilla y un sencillo pollo a la brasa, y para beber sirvo limonada fría con menta. También es perfecta como untable para bocadillos para el trabajo: combinada con tomate y una hoja de lechuga convierte el panecillo más simple en algo parecido a un sándwich ligero de estilo mediterráneo.
Ingredientes
- calabacín joven, con piel - 500 g
- yogur natural espeso - 250 g
- ajo - 2 dientes
- aceite de oliva - 2 cucharadas
- zumo de limón - 1 cucharada
- eneldo picado, se puede sustituir por perejil - 2 cucharadas
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- nueces finamente picadas, opcional para espolvorear - 20 g
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C, calor arriba y abajo.
- Lava el calabacín, corta los extremos, pártelo a lo largo por la mitad y luego córtalo en medias rodajas de unos 1 cm de grosor.
- Pasa el calabacín a una bandeja forrada con papel de horno, rocía con 1 cucharada de aceite de oliva, espolvorea con sal y pimienta y mezcla con las manos.
- Hornea 20–25 minutos, hasta que los trozos de calabacín se ablanden y se doren ligeramente en los bordes; a mitad de tiempo remueve con cuidado.
- Deja que el calabacín asado se enfríe un poco y luego pícalo con un cuchillo en trozos más pequeños para que la pasta no tenga hebras demasiado largas.
- Pica finamente el ajo o pásalo por un prensador.
- En un bol mezcla el yogur, el ajo, el zumo de limón, 1 cucharada de aceite de oliva, el eneldo y una pizca de sal y pimienta hasta obtener una salsa homogénea.
- Añade el calabacín picado a la salsa de yogur y mezcla con cuidado para que los trozos no se deshagan por completo.
- Pasa la pasta a un cuenco, espolvorea con las nueces picadas (si las usas) y deja en la nevera al menos 30 minutos para que los sabores se integren.
Conservación
Guarda las sobras bien tapadas en la nevera y consúmelas en 2 días; antes de servir remueve la pasta, y si ha soltado algo de líquido, escúrrelo suavemente.