Ensalada española de calabacín a la parrilla y almendras Recipe
Esta ligera ensalada de calabacín a la parrilla, almendras crujientes y vinagreta de hierbas recuerda a las tapas veraniegas de los bares españoles. En España, las verduras a la parrilla se sirven a menudo a temperatura ambiente como aperitivo para acompañar vino o cerveza. Esta versión funciona de maravilla como guarnición del almuerzo o como cena ligera por sí sola en un día cálido.
Esta ensalada combina el sabor ahumado del calabacín a la parrilla con la cremosidad salada del queso de cabra y el crujiente de las almendras tostadas, igual que las tapas que se sirven en las pequeñas bodegas españolas. La vinagreta de hierbas con un toque de miel y orégano le da un carácter mediterráneo, y al servirse a temperatura ambiente los sabores se integran aún mejor.
Consejos del chef
No hagas el calabacín a la parrilla durante demasiado tiempo: en cuanto se ablande y aparezcan marcas bien definidas, retíralo enseguida de la sartén, de lo contrario se volverá aguado. Vigila las almendras como un halcón: remuévelas todo el tiempo, porque pasan de doradas a quemadas en cuestión de segundos. Si la vinagreta te resulta demasiado fuerte, añade un poco más de miel en lugar de aceite: equilibrará mejor la acidez.
Sugerencias de servicio
Sirve esta ensalada con una copa de vino blanco seco, por ejemplo verdejo, o con una cerveza ligera tipo lager bien fría. Combina de maravilla con pollo o pescado a la parrilla como guarnición ligera para reuniones veraniegas en el balcón o en el jardín. Para una comida rápida entre semana basta con añadir una rebanada de baguette crujiente o unas tostadas hechas en la sartén.
Ingredientes
- calabacín mediano, cortado en láminas longitudinales - 2 piezas
- almendras laminadas - 30 g
- rúcula - 50 g
- queso de cabra tierno - 80 g
- aceite de oliva - 4 cucharadas
- vinagre de vino blanco - 1.5 cucharadas
- ajo finamente rallado - 1 diente
- miel - 1 cucharadita
- orégano seco - 0.5 cucharaditas
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Lava los calabacines y córtalos a lo largo en láminas de unos 0,5 cm de grosor. Espolvorea ligeramente con sal por ambos lados y deja reposar 5 minutos para que suelten algo de jugo, luego sécalos con papel de cocina.
- Calienta una plancha o sartén normal con 1 cucharada de aceite de oliva a fuego bastante fuerte. Dora las láminas de calabacín por tandas durante 2–3 minutos por cada lado, hasta que aparezcan marcas oscuras o un ligero dorado y el calabacín se ablande, pero sin deshacerse. Pásalo a un plato para que se temple.
- En una sartén seca, tuesta las almendras laminadas 2–3 minutos a fuego medio, removiendo, hasta que se doren ligeramente y empiecen a desprender aroma. Pásalas enseguida a un cuenco para que no se quemen.
- En un bol pequeño mezcla 3 cucharadas de aceite de oliva, el vinagre de vino, el ajo rallado, la miel, el orégano seco, una pizca de sal y pimienta. Remueve hasta obtener una salsa homogénea.
- Coloca la rúcula en una fuente y distribuye encima las láminas de calabacín a la parrilla. Rocía todo con la vinagreta.
- Esparce por encima el queso de cabra desmenuzado y las almendras tostadas. Espolvorea todo suavemente con pimienta negra recién molida y sirve enseguida o tras un ligero enfriado.
Conservación
Guarda los restos de calabacín, queso y almendras en un recipiente hermético en la nevera y añade la rúcula fresca justo antes de comer para que no se marchite. Consume en 1–2 días y sirve preferiblemente a temperatura ambiente.