Sopa coreana con pasteles de arroz y verduras en versión suave Recipe
Es una sopa vegetal suave con tiernos pasteles de arroz tteok, en una versión más ligera y cotidiana sin carne. El caldo tiene un toque de ajo y sésamo, y las rodajas de pastel de arroz son agradablemente elásticas, un poco como unos ñoquis muy blandos. En Corea, este tipo de sopas se toma a menudo en los días más frescos como comida rápida y reconfortante entre semana.
Ofrece todo el confort de una sopa coreana con tteok en una versión ligera y sin carne, ideal para el día a día. La combinación de caldo suave, verduras tiernas y pasteles de arroz elásticos sacia sin resultar pesada.
Consejos del chef
Si usas pasteles de arroz refrigerados o congelados, enjuágalos bien y, si es necesario, remójalos un rato para que recuperen su textura. No cuezas los tteok demasiado tiempo, porque pueden deshacerse y espesar en exceso la sopa.
Sugerencias de servicio
Acompaña la sopa con pequeños platos coreanos como kimchi, pepino encurtido o algas aliñadas. También puedes servirla con un bol de arroz blanco al lado para una comida más completa.
Ingredientes
- pasteles de arroz (tteok) - 300 g
- caldo de verduras - 1.2 l
- zanahoria - 1 pieza
- calabacín - 1 pieza
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 3 pieza
- salsa de soja - 3 cucharadas
- aceite de sésamo - 1 cucharada
- espinacas - 60 g
- cebollino - 3 cucharadas
- pimienta negra - 0.25 cucharaditas
- sal
Preparación
- Enjuaga los pasteles de arroz en un colador bajo el agua fría para separarlos. Si están muy duros y secos, cúbrelos con agua templada durante 10 minutos y luego escúrrelos.
- Pela la cebolla y córtala en tiras finas. Pela la zanahoria y córtala en medias lunas finas. Lava el calabacín y córtalo en medias lunas de unos 0,5 cm de grosor.
- Pica finamente el ajo. Lava y escurre las espinacas; rompe las hojas grandes en trozos más pequeños. Pica finamente el cebollino.
- Calienta el aceite de sésamo en una olla grande a fuego medio durante unos 1 minuto. Añade la cebolla y sofríe de 3 a 4 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, pero sin dorarse.
- Añade el ajo picado y sofríe 30–40 segundos más, hasta que desprenda un aroma intenso, procurando que no se queme.
- Vierte el caldo de verduras, añade la zanahoria y el calabacín. Lleva a ebullición, luego baja el fuego y cocina de 8 a 10 minutos, hasta que las verduras estén tiernas pero aún ligeramente firmes.
- Añade la salsa de soja y prueba el caldo; si es necesario, ajusta con un poco de sal. Incorpora los pasteles de arroz y cuece de 5 a 7 minutos, hasta que estén blandos por dentro pero ligeramente elásticos al morder.
- Al final, añade las espinacas y cocina 1–2 minutos más, hasta que las hojas se marchiten y tomen un color verde intenso.
- Reparte la sopa en cuencos, espolvorea con el cebollino picado y pimienta negra recién molida. Sirve bien caliente, preferiblemente justo después de cocinarla, cuando los pasteles de arroz están más tiernos.
Conservación
Guarda el caldo con las verduras (sin los pasteles de arroz) en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Calienta el caldo y cuece en él los pasteles de arroz justo antes de servir para mantener su mejor textura.
Esta sopa es mi recurso cuando quiero algo caliente y reconfortante pero no tengo ganas de cocinar platos complicados. Los pasteles de arroz la hacen especial, y al mismo tiempo se prepara casi tan rápido como una sopa de verduras clásica.