Sopa china con huevo y espinacas Recipe
Esta ligera sopa china con huevo y espinacas es un plato rápido que en China se toma a menudo para cenar o como comida suave cuando alguien está resfriado. Recuerda un poco a nuestra sopa de verduras, pero el huevo se vierte en un hilo fino sobre el caldo caliente, formando delicadas cintas. Es sencilla, reconfortante y muy casera.
Esta sopa china con huevo y espinacas es un auténtico «comfort food» casero: en China se sirve a menudo a personas resfriadas porque es ligera, reconfortante y fácil de digerir. Las delicadas cintas de huevo en el caldo claro recuerdan a nubecitas sedosas, y las espinacas frescas aportan color y frescor sin la pesadez de la nata.
Consejos del chef
El caldo debe estar realmente caliente y girando suavemente; vierte el huevo batido en un hilo fino, sin remover demasiado fuerte, para que no se convierta en un revuelto. Disuelve primero la fécula en agua fría y añádela poco a poco, porque la sopa espesa con un poco de retraso y es fácil pasarse. Echa las espinacas literalmente en el último minuto: solo deben marchitarse, no cocerse en exceso.
Sugerencias de servicio
Sírvela en un cuenco grande como cena ligera por sí sola, con un cuenco de arroz jazmín para los más hambrientos. Para beber, combina muy bien con té verde o de jazmín, que refuerzan el carácter asiático del plato. También es un primer plato perfecto para una comida casera tranquila en un día frío y lluvioso.
Ingredientes
- caldo de verduras o de pollo - 900 ml
- huevos - 3 piezas
- espinacas frescas hojas lavadas, sin tallos gruesos - 100 g
- fécula de patata o de maíz disuelta en 2 cucharadas de agua - 1 cucharada
- salsa de soja - 1.5 cucharadas
- jengibre fresco rodajas del grosor de una moneda - 2 rodajas
- aceite de sésamo tostado opcional - 0.5 cucharaditas
- cebollino o parte verde de la cebolleta picado, para servir - 2 cucharadas
- sal al gusto
- pimienta al gusto
Preparación
- Vierte el caldo en una olla, añade las rodajas de jengibre y lleva a ebullición. Cuece a fuego lento durante 5 minutos para que el caldo tome aroma.
- En un cuenco bate los huevos con un tenedor hasta que la clara y la yema se integren bien.
- Retira las rodajas de jengibre del caldo. Añade la salsa de soja y la fécula disuelta en agua. Remueve hasta que la sopa espese ligeramente; tardará unos 1–2 minutos de cocción.
- Baja el fuego para que la sopa solo burbujee suavemente. Con una mano remueve la sopa en círculos con una cuchara y, con la otra, vierte los huevos en un hilo muy fino. Se formarán delicadas cintas de huevo.
- Añade las hojas de espinaca y cuece 1–2 minutos más, hasta que se ablanden y reduzcan su volumen.
- Sazona la sopa con sal y pimienta al gusto. Al final puedes añadir unas gotas de aceite de sésamo tostado.
- Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con el cebollino picado.
Conservación
Guarda la sopa en la nevera, en un recipiente hermético, hasta 1 día. Caliéntala suavemente sin dejar que hierva con fuerza, para que las cintas de huevo no se endurezcan demasiado. Es mejor añadir las espinacas frescas al recalentar si quieres que conserven un color más vivo.