Huevo chino al vapor con salsa de soja y cebolleta Recipe
El huevo chino al vapor es como una tortilla muy delicada y sedosa o un flan salado de huevo. En China suele aparecer en el desayuno o como plato ligero para acompañar el arroz. Es extremadamente sencillo, solo requiere un poco de paciencia y una cocción suave al vapor: ideal cuando te apetece algo caliente pero ligero.
El huevo chino al vapor sorprende por su textura sedosa, casi cremosa, que no se consigue con una tortilla clásica. El sabor delicado del huevo, realzado con salsa de soja y cebolleta fresca, ofrece un umami limpio y marcado que encaja perfectamente con la tradición china de desayunos ligeros y calientes. Este plato demuestra cómo con unos pocos ingredientes sencillos se puede crear algo sorprendentemente elegante.
Consejos del chef
Lo más importante es que la mezcla de huevo no hierva con fuerza: el agua de la olla debe producir solo un vapor suave, sin burbujeo intenso; de lo contrario, se formarán agujeros y grietas en la superficie. Es muy recomendable colar bien los huevos por un colador para que la textura quede lisa como un flan. Cubre los recipientes con papel de aluminio o con un plato para que el vapor no gotee encima y no se formen manchas aguadas.
Sugerencias de servicio
Sirve el huevo al vapor con un cuenco de arroz jazmín caliente y un poco de kimchi o rábano encurtido, si te gusta el contraste de sabores. Para beber, va muy bien un té verde jazmín o un té oolong ligeramente tostado. Este plato sabe especialmente bien como desayuno cálido y tranquilo en un día laboral ajetreado o como cena ligera después de un entrenamiento tardío.
Ingredientes
- huevos - 3 pieza
- agua o caldo de pollo/verduras - 270 ml
- sal - 0.25 cucharadita
- salsa de soja - 1.5 cucharadas
- aceite de sésamo - 0.5 cucharaditas
- cebolleta o cebollino picado - 2 cucharadas
- aceite vegetal para engrasar los cuencos, opcional - 0.5 cucharaditas
Preparación
- Prepara una olla con tapa y una rejilla para cocer al vapor o un colador metálico que puedas colocar dentro de la olla por encima del agua. Vierte en la olla suficiente agua para que no toque el fondo de los cuencos que vayas a usar.
- Unta ligeramente los cuencos en los que vas a cocer los huevos con una fina capa de aceite vegetal para que luego sea más fácil servirlos.
- Rompe los huevos en un bol y bátelos suavemente con un tenedor o varilla, pero sin montar espuma: la mezcla debe ser homogénea, sin muchas burbujas.
- Añade el agua o el caldo y la sal. Mezcla con cuidado hasta que todo se integre.
- Cuela la mezcla de huevo a través de un colador fino a otro bol. Así eliminarás grumos y burbujas y el huevo cocido quedará tan liso como una crema.
- Reparte la mezcla de huevo en los cuencos preparados, dejando un poco de espacio hasta el borde.
- Cuando el agua de la olla empiece a hervir, baja el fuego para que solo burbujee suavemente. Coloca los cuencos sobre la rejilla o el colador para cocer al vapor.
- Tapa la olla. Si la tapa tiene un orificio, puedes cubrirlo parcialmente con un paño para que el vapor no gotee de vuelta sobre el huevo. Cuece al vapor de 12 a 15 minutos a fuego bajo. Pasados 12 minutos, mueve suavemente un cuenco: el centro debe estar cuajado pero temblar ligeramente como una gelatina.
- Apaga el fuego y deja los huevos al vapor 1–2 minutos más.
- Antes de servir, vierte por encima de cada ración salsa de soja, rocía con un poco de aceite de sésamo y espolvorea con cebolleta o cebollino picado.
Conservación
Guarda el huevo al vapor tapado en la nevera y caliéntalo muy suavemente al baño maría o al vapor; evita el microondas fuerte para que no se vuelva gomoso.