Huevo chino al vapor con salsa de soja y cebolleta Recipe
El huevo chino al vapor es como una tortilla muy delicada y sedosa o un flan salado de huevo. En China suele aparecer en el desayuno o como plato ligero para acompañar el arroz. Es extremadamente sencillo, solo requiere un poco de paciencia y una cocción suave al vapor: ideal cuando te apetece algo caliente pero ligero.
Este tipo de huevo al vapor aparece en las mesas chinas como desayuno ligero, cena sencilla o uno de varios platos caseros para acompañar el arroz. En muchos hogares es uno de los primeros platos que se dan a los niños y a las personas en convalecencia, porque es muy fácil de digerir y de sabor suave.
El huevo chino al vapor sorprende por su textura sedosa, casi cremosa, que no se consigue con una tortilla clásica. El sabor delicado del huevo, realzado con salsa de soja y cebolleta fresca, ofrece un umami limpio y marcado que encaja perfectamente con la tradición china de desayunos ligeros y calientes. Este plato demuestra cómo con unos pocos ingredientes sencillos se puede crear algo sorprendentemente elegante.
Por qué funciona esta versión
- La proporción precisa de huevos y líquido da una textura cremosa pero estable, que no se deshace al cogerla con la cuchara.
- Colar la mezcla y retirar la espuma elimina los grumos de clara y el aire, de modo que la superficie queda lisa y brillante como un espejo.
- Cocinar al vapor a fuego muy bajo y con tapa protege de una ebullición “en volcán” que crea agujeros y burbujas.
- Engrasar ligeramente los cuencos facilita coger el flan con la cuchara sin que se pegue a las paredes.
Consejos del chef
Lo más importante es que la mezcla de huevo no hierva con fuerza: el agua de la olla debe producir solo un vapor suave, sin burbujeo intenso; de lo contrario, se formarán agujeros y grietas en la superficie. Es muy recomendable colar bien los huevos por un colador para que la textura quede lisa como un flan. Cubre los recipientes con papel de aluminio o con un plato para que el vapor no gotee encima y no se formen manchas aguadas.
Sugerencias de servicio
Sirve el huevo al vapor con un cuenco de arroz jazmín caliente y un poco de kimchi o rábano encurtido, si te gusta el contraste de sabores. Para beber, va muy bien un té verde jazmín o un té oolong ligeramente tostado. Este plato sabe especialmente bien como desayuno cálido y tranquilo en un día laboral ajetreado o como cena ligera después de un entrenamiento tardío.
A tener en cuenta
- Un fuego demasiado fuerte provoca una ebullición violenta y agujeros en la crema: la tapa no debería saltar ni vibrar.
- Si después de 15 minutos el centro sigue líquido, alarga el tiempo de cocción, pero no subas el fuego de golpe.
- No remuevas la mezcla después de verterla en los cuencos, porque introducirás burbujas de aire y una textura porosa.
Ingredientes
- huevos - 3 pieza
- agua o caldo de pollo/verduras - 270 ml
- sal - 0.25 cucharadita
- salsa de soja - 1.5 cucharadas
- aceite de sésamo - 0.5 cucharaditas
- cebolleta o cebollino picado - 2 cucharadas
- aceite vegetal para engrasar los cuencos, opcional - 0.5 cucharaditas
Preparación
- Prepara una olla con tapa y una rejilla para cocer al vapor o un colador metálico que puedas colocar dentro de la olla por encima del agua. Vierte en la olla suficiente agua para que no toque el fondo de los cuencos que vayas a usar.
- Unta ligeramente los cuencos en los que vas a cocer los huevos con una fina capa de aceite vegetal para que luego sea más fácil servirlos.
- Rompe los huevos en un bol y bátelos suavemente con un tenedor o varilla, pero sin montar espuma: la mezcla debe ser homogénea, sin muchas burbujas.
- Añade el agua o el caldo y la sal. Mezcla con cuidado hasta que todo se integre.
- Cuela la mezcla de huevo a través de un colador fino a otro bol. Así eliminarás grumos y burbujas y el huevo cocido quedará tan liso como una crema.
- Reparte la mezcla de huevo en los cuencos preparados, dejando un poco de espacio hasta el borde.
- Cuando el agua de la olla empiece a hervir, baja el fuego para que solo burbujee suavemente. Coloca los cuencos sobre la rejilla o el colador para cocer al vapor.
- Tapa la olla. Si la tapa tiene un orificio, puedes cubrirlo parcialmente con un paño para que el vapor no gotee de vuelta sobre el huevo. Cuece al vapor de 12 a 15 minutos a fuego bajo. Pasados 12 minutos, mueve suavemente un cuenco: el centro debe estar cuajado pero temblar ligeramente como una gelatina.
- Apaga el fuego y deja los huevos al vapor 1–2 minutos más.
- Antes de servir, vierte por encima de cada ración salsa de soja, rocía con un poco de aceite de sésamo y espolvorea con cebolleta o cebollino picado.
Conservación
Guarda el huevo al vapor tapado en la nevera y caliéntalo muy suavemente al baño maría o al vapor; evita el microondas fuerte para que no se vuelva gomoso.
Suelo preparar este huevo al vapor cuando vuelvo tarde a casa y solo tengo en la nevera huevos, cebolleta y un poco de caldo en un tarro: me salva en 15 minutos. También me gusta llevarlo en un táper y recalentarlo suavemente al día siguiente en el trabajo al baño maría.