Sopa alemana de coliflor Blumenkohlsuppe Recipe
Una sopa de coliflor suave y cremosa, que en Alemania se sirve a menudo como comida ligera entre semana. Es delicada, saciante y perfecta para entrar en calor después de un paseo frío. Su sabor recuerda a una crema francesa, pero es más sencilla y casera.
Blumenkohlsuppe es una de esas sopas que en Alemania realmente hacen de toda la comida un plato completo: es cremosa y delicada, pero contundente gracias a las patatas. La nuez moscada resalta el dulzor natural de la coliflor y aporta un aroma característico, ligeramente festivo, asociado a la cocina de Europa Central. Es una versión casera y sencilla de las elegantes cremas francesas, que puedes preparar sin esfuerzo entre semana.
Consejos del chef
Asegúrate de que las verduras estén realmente tiernas antes de triturar; si las patatas están aunque sea un poco duras, la sopa quedará grumosa. No tengas prisa en dorar la mantequilla al principio: la cebolla debe quedar translúcida, no quemada, porque incluso un ligero sabor a quemado se notará mucho en una crema. Añade la nata cuando la sopa ya no esté a fuego fuerte, para que no se corte y conserve una textura aterciopelada.
Sugerencias de servicio
Sírvela con picatostes de pan integral o con una rebanada de pan de centeno con mantequilla: este conjunto es suficiente para una comida rápida de oficina después del trabajo. Para beber, va bien un vino blanco ligeramente seco, por ejemplo un riesling, o simplemente un vaso de agua con limón. Es una sopa que merece la pena cocinar en mayor cantidad para lunes y martes, porque recalentada sabe aún mejor.
Ingredientes
- coliflor - 1 pieza
- patatas - 300 g
- zanahoria - 1 pieza
- cebolla - 1 pieza
- mantequilla - 30 g
- caldo de verduras - 1 l
- nata para cocinar - 150 ml
- nuez moscada - 0.25 cucharaditas
- sal
- pimienta
- cebollino - 2 cucharadas
Preparación
- Divide la coliflor en ramilletes pequeños y enjuágalos bien bajo el grifo. Pela las patatas y la zanahoria y córtalas en dados pequeños. Pela la cebolla y pícalo todo muy fino.
- En una olla grande, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, removiendo a menudo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente, pero sin que llegue a dorarse.
- Añade la zanahoria y las patatas y sofríe todo junto otros 3 minutos, removiendo para que las verduras se calienten ligeramente y se impregnen de mantequilla.
- Incorpora los ramilletes de coliflor, mezcla y vierte el caldo de verduras. Lleva a ebullición y luego baja el fuego para que la sopa solo hierva suavemente. Cuece 15–20 minutos, hasta que todas las verduras estén muy tiernas; comprueba con un tenedor, deben deshacerse con facilidad.
- Retira la olla del fuego y tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una crema lisa. Si queda demasiado espesa, añade un poco de agua caliente o caldo.
- Vierte la nata, añade la nuez moscada y salpimienta al gusto. Vuelve a poner la olla a fuego muy bajo y calienta 2–3 minutos, removiendo, pero sin que llegue a hervir con fuerza.
- Prueba y, si es necesario, ajusta de sal o pimienta. Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con cebollino picado.
Conservación
Guarda la sopa (preferiblemente sin nata) en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Caliéntala suavemente, sin llevarla a ebullición fuerte, y añade la nata justo antes de servir. También puedes congelarla sin nata hasta 2–3 meses; descongela en la nevera y vuelve a triturar si es necesario.