Revuelto español con tomate, cebolla y pimiento Recipe
Este revuelto es un desayuno al estilo de bar español: muchas verduras salteadas en aceite de oliva y huevos cuajados suavemente. Los sabores recuerdan un poco a la shakshuka, pero aquí los huevos van mezclados y todo se hace más rápido y en una sola sartén. Sabe de maravilla con una rebanada de pan crujiente, perfecta para limpiar los últimos restos de salsa de la sartén.
Este revuelto español con tomate, cebolla y pimiento reúne en una sola sartén todo el sabor de un buen sofrito con la cremosidad de unos huevos cuajados al punto. Es más rápido y sencillo que una shakshuka, pero ofrece una sensación parecida de plato completo y reconfortante. Perfecto para desayunos largos, brunch de fin de semana o incluso una cena ligera con pan crujiente para aprovechar hasta la última gota de salsa.
Consejos del chef
No batas demasiado los huevos: si quedan con algo de clara y yema diferenciadas, el revuelto tendrá mejor textura. Controla bien el fuego al añadir los huevos; si está demasiado alto, se secarán enseguida. Tuesta ligeramente el pimentón con las verduras, pero sin que se queme, para que aporte todo su aroma sin amargar.
Sugerencias de servicio
Sirve el revuelto en el centro de la mesa, en la misma sartén, con rebanadas de pan tostado para compartir. Acompáñalo con una ensalada de tomate con aceite de oliva y sal o con unas aceitunas para darle un toque aún más mediterráneo. Es ideal para un brunch con amigos, junto con café, zumo de naranja natural o incluso una copa de vino blanco fresco si lo sirves como comida ligera.
Ingredientes
- huevos - 4 pieza
- tomates - 2 pieza
- pimiento - 0.5 pieza
- cebolla - 0.5 pieza
- aceite de oliva - 2 cucharada
- pimentón dulce - 0.5 cucharadita
- sal
- pimienta negra recién molida
- perejil fresco picado - 1 cucharada
- pan rebanadas, preferiblemente crujiente o tostado - 2 rebanada
Preparación
- Lava los tomates, córtalos en cuartos, retira el pedúnculo duro y córtalos en dados medianos. Limpia el pimiento de semillas y córtalo en dados pequeños. Pela la cebolla y pícalo fino.
- Casca los huevos en un bol, añade una pizca de sal y pimienta y bátelos ligeramente con un tenedor, sin llegar a hacer una espuma totalmente homogénea.
- Calienta el aceite de oliva en una sartén mediana a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente.
- Añade el pimiento y sofríe 3–4 minutos más, hasta que se ablande ligeramente. Después incorpora los tomates y el pimentón, y mezcla.
- Cocina las verduras 3–4 minutos, hasta que los tomates suelten su jugo y se deshagan un poco, formando una salsa. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Baja el fuego al mínimo. Vierte los huevos batidos en la sartén y remueve suavemente con una espátula, llevando la mezcla de los bordes hacia el centro, hasta que los huevos cuajen pero sigan algo cremosos. Tardará unos 2–3 minutos.
- Cuando los huevos estén cuajados pero no secos, retira la sartén del fuego. Espolvorea el revuelto con el perejil picado.
- Sirve inmediatamente, preferiblemente con rebanadas de pan tostado, con las que podrás ir cogiendo el revuelto directamente de la sartén.
Conservación
Guarda el revuelto completamente frío en un recipiente hermético en la nevera y consúmelo en 1 día. Caliéntalo suavemente en una sartén a fuego muy bajo, removiendo, para que no se seque demasiado.
Este tipo de revuelto me recuerda a los desayunos tardíos de vacaciones en España, cuando el tiempo no importa y puedes sentarte con pan crujiente y una buena sartén de huevos con verduras. A veces le añado unas sobras de verduras asadas del día anterior y así tengo un plato aún más sabroso y de aprovechamiento.