Quesadilla Tex-Mex con ternera y pimiento Recipe
Tortillas finas rellenas de queso fundido, ternera jugosa y pimientos de colores, doradas en la sartén hasta quedar crujientes y doradas. Es un plato favorito para fiestas caseras al estilo Tex-Mex, porque se corta fácilmente en triángulos y se sirve con cuencos de salsa. Sabe un poco como una mezcla entre un sándwich tostado y unos tacos, solo que con más queso.
Combina el sabor intenso de la ternera especiada con la cremosidad del queso fundido y la frescura del pimiento, todo envuelto en tortillas crujientes. Es fácil de preparar para un grupo grande y se puede adaptar al gusto con diferentes salsas y acompañamientos.
Consejos del chef
No rellenes las tortillas en exceso: una capa fina de relleno y queso asegura que la quesadilla se caliente de forma uniforme y sea fácil de voltear. Mantén el fuego en nivel medio para que el queso tenga tiempo de fundirse sin que la tortilla se queme.
Sugerencias de servicio
Sirve las quesadillas cortadas en triángulos en una fuente grande, acompañadas de cuencos con salsa pico de gallo, guacamole, crema agria y rodajas de lima. Completa la comida con una ensalada sencilla de lechuga, maíz y frijoles negros.
Ingredientes
- tortilla de trigo - 4 piezas
- ternera picada - 300 g
- queso amarillo - 200 g
- pimiento - 1 pieza
- cebolla - 0.5 piezas
- condimento chili - 0.5 cucharaditas
- comino molido - 0.5 cucharaditas
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- aceite - 20 ml
- sal - 0.5 cucharaditas
- pimienta negra molida - 0.25 cucharaditas
Preparación
- Limpia el pimiento de semillas y córtalo en tiras finas. Pela la cebolla y córtala en plumas finas.
- En una sartén grande calienta la mitad del aceite a fuego medio-alto. Añade la ternera picada y fríe unos 5–7 minutos, desmenuzando la carne con una espátula, hasta que se dore por completo y no queden partes crudas.
- Añade a la carne el pimiento y la cebolla y fríe otros 4–5 minutos, hasta que las verduras se ablanden pero sigan ligeramente firmes.
- Incorpora el condimento chili, el comino, el pimentón dulce, la sal y la pimienta. Mezcla y fríe 1–2 minutos más, hasta que las especias desprendan un aroma intenso. Retira la sartén del fuego.
- En una sartén limpia (preferiblemente antiadherente) calienta una fina capa del aceite restante a fuego medio. Coloca una tortilla, espolvoréala con una capa fina de queso (aprox. 1/4 de la cantidad), reparte una capa del relleno de carne y vuelve a espolvorear queso por encima.
- Cubre con otra tortilla y presiona suavemente con una espátula. Fríe 2–3 minutos, hasta que la base esté dorada y crujiente y el queso empiece a fundirse.
- Da la vuelta a la quesadilla con cuidado (lo más fácil es ayudarte con un plato y deslizarla de nuevo a la sartén) y fríe otros 2–3 minutos, hasta que el otro lado se dore.
- Pasa la quesadilla lista a una tabla y córtala en 4–6 triángulos. Repite con el resto de las tortillas y el relleno. Sirve enseguida, cuando el queso aún esté bien fundido.
Conservación
Las quesadillas ya hechas saben mejor recién preparadas, pero si sobran, guárdalas envueltas en papel de aluminio o en un recipiente hermético en la nevera hasta 1 día y recaliéntalas en una sartén seca o en el horno para que vuelvan a quedar crujientes.
Me gusta preparar el relleno un poco antes y dejar que los sabores de las especias se asienten; así la quesadilla gana profundidad de sabor y el montaje justo antes de servir es muy rápido.