Postre coreano de leche, gelatina y sésamo Recipe
Es un postre lácteo delicado que recuerda a un pudin ligero o a una gelatina de leche, con el añadido del aromático sésamo. En Corea son populares los postres de sabor suave a leche y frutos secos, que a menudo se sirven después de una comida picante para suavizar el paladar. Este postre es sencillo, poco dulce y agradablemente fresco: ideal para después de comer.
Une la suavidad de un pudin de leche con el aroma tostado del sésamo, en un formato ligero y poco dulce que encaja muy bien con la forma coreana de terminar una comida. Es fácil de preparar y se puede adaptar con distintos tipos de leche o frutos secos.
Consejos del chef
Calienta bien la mezcla de leche y nata, pero evita que hierva para que la textura final quede lisa y delicada. Disuelve la gelatina con paciencia, removiendo hasta que no queden restos visibles, para que el postre cuaje de manera uniforme.
Sugerencias de servicio
Sírvelo en vasitos transparentes para que se vea el contraste entre la crema de leche y la fruta de la superficie. Acompáñalo con té verde, té de jazmín o incluso un café suave si te gustan los contrastes.
Ingredientes
- leche - 500 ml
- nata líquida - 100 ml
- azúcar - 3 cucharada
- gelatina - 10 g
- agua - 3 cucharada
- sésamo - 2 cucharada
- extracto de vainilla - 1 cucharadita
- fruta fresca - 80 g
Preparación
- Pon la gelatina en un cuenco pequeño, cúbrela con 3 cucharadas de agua fría, mezcla y deja reposar 5–10 minutos hasta que se hidrate.
- Tuesta el sésamo en una sartén sin grasa a fuego bajo durante 2–3 minutos, removiendo a menudo, hasta que empiece a desprender aroma y se dore ligeramente. Deja que se enfríe.
- Vierte la leche y la nata en un cazo, añade el azúcar y el extracto de vainilla. Calienta a fuego medio, removiendo, hasta que el azúcar se disuelva y el líquido esté caliente pero sin llegar a hervir (debe estar muy caliente, pero sin burbujas).
- Retira el cazo del fuego. Añade la gelatina hidratada y remueve enérgicamente hasta que se disuelva por completo. Asegúrate de que no queden grumos.
- Añade a la mezcla de leche el sésamo tostado y mezcla. Deja reposar unos minutos y luego reparte el postre en vasitos o cuencos pequeños.
- Deja que los recipientes se enfríen a temperatura ambiente y después mételos en la nevera al menos 3 horas, hasta que el postre cuaje por completo.
- Antes de servir, decora la superficie con trozos de fruta fresca y, si quieres, con un poco más de sésamo tostado.
Conservación
Conserva el postre tapado en la nevera y consúmelo en 2–3 días. Si ya lleva fruta por encima, es mejor comerlo en 24 horas para que la fruta no suelte demasiado jugo.
Me gusta este postre porque no resulta empalagoso y combina muy bien con comidas especiadas. Cambiando la fruta de temporada y el tipo de fruto seco, nunca cansa y siempre parece algo nuevo.