Postre chino de gelatina de té de jazmín con fruta Recipe
Un postre ligero de delicada gelatina de té de jazmín con fruta fresca es la respuesta china a nuestras gelatinas de frutas, pero en una versión más sutil y con sabor a té. Es refrescante, poco dulce y un final perfecto para una comida abundante. Ideal para fiestas de verano o como postre más ligero después de un almuerzo contundente.
El postre chino de gelatina de té de jazmín con fruta es una versión más delicada y refinada de la clásica gelatina de frutas: en lugar de aromas artificiales, aquí tenemos una verdadera infusión de té floral. En los restaurantes chinos, postres similares suelen servirse al final de comidas de muchos platos porque son ligeros, refrescantes y no resultan empalagosos. El sutil sabor a jazmín combina de maravilla con frutas ligeramente ácidas, creando un postre que refresca más que sacia.
Consejos del chef
Infusiona el té de jazmín menos tiempo y a una temperatura algo más baja que el té negro: si lo dejas demasiado, la gelatina quedará amarga. Hidrata siempre la gelatina primero en agua fría o en una pequeña cantidad de infusión templada y solo después caliéntala suavemente: los grumos son el fallo más habitual en este postre. Endulza poco a poco, probando la infusión antes de verterla en los moldes, porque en frío la sensación de dulzor disminuye.
Sugerencias de servicio
Sirve la gelatina bien fría, cortada en cubos o en pequeños cuencos, con frutas frescas de temporada: en verano van muy bien las fresas, los arándanos o los melocotones. No necesitas una bebida adicional, pero si quieres, ofrece té de jazmín helado ligeramente endulzado para mantener el mismo hilo conductor. Es el final ideal para una gran comida casera de estilo chino con amigos, cuando después de varios platos en la mesa todos prefieren algo ligero en lugar de una crema pesada o un pastel.
Ingredientes
- té de jazmín en hojas o en bolsitas - 2 cucharaditas
- agua - 500 ml
- gelatina en polvo - 10 g
- azúcar - 2.5 cucharadas
- miel (opcional) - 1 cucharada
- fresas, uvas u otras frutas blandas - 150 g
- zumo de limón o de lima (opcional) - 1 cucharada
Preparación
- Hierve 500 ml de agua y déjala reposar unos 2 minutos para que se temple un poco. Vierte el agua sobre el té de jazmín y deja infusionar 3–4 minutos, para obtener una infusión aromática pero no amarga. Cuela el té en un recipiente limpio.
- Añade el azúcar al té caliente y remueve hasta que se disuelva por completo.
- Pon la gelatina en polvo en un cuenco pequeño y cúbrela con unas cucharadas de agua fría (solo la suficiente para cubrirla). Deja reposar 5 minutos hasta que se hidrate.
- Añade la gelatina hidratada a la infusión caliente pero no hirviendo. Remueve hasta que se disuelva por completo. Si el té se ha enfriado demasiado, caliéntalo suavemente, pero sin llevarlo a ebullición.
- Si quieres añadir miel, espera a que el té esté templado pero no caliente (unos 40–50 °C), luego incorpora la miel y, si lo deseas, el zumo de limón o de lima. Mezcla bien.
- Reparte la fruta troceada en vasitos pequeños, cuencos o en un solo molde grande.
- Vierte la mezcla de té con gelatina sobre la fruta. Deja enfriar a temperatura ambiente y luego pasa a la nevera durante al menos 3 horas, hasta que la gelatina cuaje por completo.
- Sirve el postre bien frío, directamente de la nevera.
Conservación
La gelatina se conserva en la nevera 2–3 días bien tapada. Si lleva frutas muy jugosas, es mejor consumirla en 24 horas para que la textura de la fruta siga agradable.