Pollo en salsa verde – pollo en salsa verde Recipe
El pollo en salsa verde son trozos tiernos de pollo guisados en una salsa verde, ligeramente ácida, a base de tomates verdes y chiles. En los hogares mexicanos es un plato cotidiano de comida, servido con arroz o tortillas, un poco como nuestro guiso de pollo. La salsa es fresca, herbácea y de picor moderado, por lo que es fácil de disfrutar.
El pollo en salsa verde es confort casero al estilo mexicano: trozos tiernos de pollo sumergidos en una salsa verde de tomates verdes, chile y cilantro que a la vez reconforta y refresca. La acidez de los tomatillos y la lima equilibra la grasa de la carne, y las hierbas frescas aportan a la salsa un carácter herbáceo y ligeramente vegetal, muy distinto de los guisos rojos que conocemos. Es uno de esos platos que al día siguiente sabe aún mejor, porque la salsa tiene tiempo de “asentarse”.
Consejos del chef
Vale la pena dorar bien el pollo antes de guisarlo: no te saltes este paso, porque es cuando se construye el sabor profundo de la salsa. Si después de 20–25 minutos la salsa está demasiado líquida, destapa la olla los últimos 5 minutos y deja que reduzca a fuego bajo, removiendo de vez en cuando. Añade el chile poco a poco: primero menos, y luego, si hace falta, ajusta con salsa picante en el plato, para no pasarte de picante para los comensales más sensibles.
Sugerencias de servicio
Sirve el pollo con arroz blanco o sobre tortillas calientes, a modo de taco, con un poco de cebolla picada y cilantro fresco por encima; es perfecto para una comida tranquila de sábado. Para beber, combina con una cerveza clara o un vino blanco ligeramente espumoso, que resaltará la acidez de la salsa. Si preparas una ración grande para varios días laborables, guarda el arroz por separado y recalienta solo la cantidad que vayas a comer; así la salsa verde mantiene mejor su sabor fresco.
Ingredientes
- muslos de pollo - 700 g
- tomates verdes (tomatillos) - 400 g
- chile - 2 pieza
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 3 diente
- cilantro - 0.5 manojo
- caldo de pollo - 300 ml
- aceite vegetal - 2 cucharada
- comino molido - 0.5 cucharadita
- sal - 1.25 cucharadita
- pimienta negra - 0.25 cucharadita
- lima - 1 pieza
Preparación
- Corta el pollo en trozos del tamaño de un bocado y retira el exceso de grasa. Espolvorea con 0,5 cucharadita de sal y pimienta.
- Corta la cebolla en dados y pica el ajo. Abre los chiles, retira las semillas si quieres una salsa más suave y córtalos en trozos.
- En la licuadora coloca los tomates verdes, los chiles, la mitad de la cebolla, el ajo, el comino, un puñado de cilantro y unos 100 ml de caldo. Tritura hasta obtener una salsa homogénea.
- En una sartén grande o en una olla ancha calienta el aceite a fuego medio-alto. Añade los trozos de pollo y dóralos 5–6 minutos, hasta que se doren ligeramente por todos lados.
- Añade el resto de la cebolla y sofríe 2–3 minutos más, removiendo, hasta que la cebolla se ablande.
- Vierte la salsa verde triturada y el resto del caldo, mezcla y lleva a un hervor suave.
- Baja el fuego a medio, tapa y cocina a fuego lento 20–25 minutos, hasta que el pollo esté tierno y la salsa haya espesado ligeramente. Remueve de vez en cuando para que no se pegue.
- Al final sazona con el resto de la sal, el zumo de lima y, si lo deseas, un poco más de comino al gusto.
- Espolvorea el plato con cilantro picado justo antes de servir.
Conservación
Guarda el pollo en salsa verde en recipientes herméticos en el refrigerador hasta 3 días o congélalo hasta 2–3 meses. Recalienta suavemente a fuego bajo, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa se ha espesado demasiado.