Muslos de pollo al horno mexicanos con lima y ajo Recipe
Estos muslos de pollo al horno, marinados en lima, ajo y especias, son una forma sencilla de meter una bandeja en el horno y, al cabo de una hora, sacar una comida aromática y jugosa. En México se usan marinadas parecidas para el pollo a la parrilla, pero la versión al horno es más práctica para la cocina casera. La piel queda dorada y ligeramente crujiente, y la carne tierna y jugosa.
Estos muslos combinan un trío muy típico mexicano: lima, ajo y comino, lo que da como resultado un sabor a la vez cítrico, picante y profundamente umami. La marinada penetra bajo la piel y el horneado sobre la cebolla crea una salsa natural y densa sin trabajo extra en la cocina. Es una gran versión casera del pollo de los puestos callejeros de México, pero hecha al horno.
Consejos del chef
Lo mejor es marinar la carne por la mañana antes de salir a trabajar: por la noche solo tendrás que meter la bandeja en el horno y tendrás una comida prácticamente que se hace sola. Asegúrate de que los muslos queden con la piel hacia arriba y no demasiado juntos; de lo contrario, la piel no quedará tan crujiente. Si no tienes termómetro, pincha la parte más gruesa junto al hueso: el jugo debe ser completamente transparente, sin tono rosado.
Sugerencias de servicio
Sirve el pollo con una ensalada sencilla de tomate, cebolla morada y cilantro, y con arroz o tortillas que absorban la salsa de la bandeja. Para beber, combina muy bien con una cerveza rubia tipo lager o agua con rodajas de lima y menta fresca. Este plato es ideal para la noche del viernes, cuando quieres alimentar a varias personas sin estar pendiente de la sartén.
Ingredientes
- muslos de pollo con hueso y piel - 8 piezas
- lima para el zumo y la ralladura - 3 piezas
- dientes de ajo pasados por el prensador - 4 piezas
- aceite vegetal - 3 cucharadas
- pimentón dulce molido - 1 cucharadita
- pimentón picante molido o menos, si prefieres más suave - 0.5 cucharaditas
- comino molido - 0.5 cucharaditas
- orégano seco - 0.5 cucharaditas
- sal o al gusto - 1.5 cucharaditas
- pimienta negra molida - 0.5 cucharaditas
- cebolla cortada en plumas, para hornear junto con el pollo - 1 pieza
Preparación
- Seca los muslos de pollo con papel de cocina. Si son muy grandes, puedes hacer 1–2 cortes en la piel para que la marinada penetre mejor.
- Ralla finamente la piel de una de las limas (solo la parte verde) y luego exprime el zumo de las tres limas en un bol. Añade el aceite, el ajo, el pimentón dulce, el pimentón picante, el comino, el orégano, la sal, la pimienta y la ralladura de lima. Mezcla bien hasta obtener una marinada espesa.
- Coloca los muslos en un bol grande o en una bolsa con cierre, vierte la marinada y embadurna bien la carne, también bajo la piel si es posible. Deja reposar al menos 30 minutos en la nevera, idealmente 2–3 horas.
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja con papel de hornear. Distribuye la cebolla cortada en plumas en el centro de la bandeja y coloca encima los muslos con la piel hacia arriba, en una sola capa.
- Introduce la bandeja en el horno y hornea 40–45 minutos, hasta que la piel esté bien dorada y, al pinchar la parte más gruesa, salga un jugo transparente. Si la piel se dora demasiado rápido, cubre la carne de forma holgada con papel de aluminio.
- Al sacar del horno, deja reposar los muslos 5–10 minutos para que los jugos de la carne se estabilicen. Sirve con la cebolla asada y la salsa que se haya formado en la bandeja.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días o congélalas. La carne desmenuzada es perfecta para tacos, burritos, ensaladas o para mezclar con pasta o arroz.