Pollo chino en salsa de miel, ajo y sésamo Recipe
El pollo en salsa de miel, ajo y sésamo es un plato que en los restaurantes chinos suele desaparecer del plato el primero. Los trozos de pollo son tiernos, envueltos en una salsa pegajosa y brillante con miel, ajo y sésamo. Se parece un poco al pollo a la miel hecho en sartén, pero con un marcado toque asiático de salsa de soja y sésamo.
Este plato se inspira en las versiones de honey garlic chicken muy populares en los restaurantes chinos de estilo occidental, donde se combina la afición local por la miel con la técnica china de saltear rápidamente la carne en salsa. En la versión casera se utiliza menos aceite y menos fécula, pero se mantiene el distintivo glaseado espeso y pegajoso.
El pollo chino en salsa de miel, ajo y sésamo combina el sabor casero y conocido de la miel y el ajo con el marcado carácter asiático de la salsa de soja y el sésamo tostado. La salsa pegajosa y brillante envuelve los trozos de carne como un glaseado y hace que el plato sepa a comida de tu restaurante favorito, pero preparado en un solo wok o sartén profunda. Es un gran compromiso entre la «comida china para llevar» y una versión casera más saludable, sin exceso de rebozado ni de aceite.
Por qué funciona esta versión
- El adobo de salsa de soja y fécula envuelve la carne en una fina capa que mantiene los jugos en el interior.
- La salsa equilibra la dulzura de la miel, el punto salado de la soja y la ligera acidez del vinagre de arroz.
- Tostar el sésamo por separado justo antes de servir intensifica su aroma a frutos secos y su textura crujiente.
- Al prescindir del rebozado grueso y de la fritura profunda se obtiene una versión más ligera, pero que sigue recordando a la comida de restaurante.
Consejos del chef
Merece la pena marinar brevemente el pollo en salsa de soja y fécula antes de freírlo: así la carne quedará especialmente jugosa y tierna. Cocina la salsa solo hasta que espese a la consistencia de un sirope; si la reduces demasiado, la miel empezará a caramelizarse y puede amargar. Tuesta el sésamo en una sartén seca justo antes de servir, hasta que desprenda un aroma a fruto seco: la diferencia de sabor es enorme.
Sugerencias de servicio
Sabe mejor con arroz jazmín o basmati, que absorberá el exceso de salsa: prácticamente tienes la cena completa en una sola olla. Acompáñalo con un bol de pepino aliñado con chile y vinagre de arroz o con una ensalada rápida de col china para contrarrestar el dulzor. Para reuniones con amigos, sirve el pollo en trozos más pequeños como finger food, con palillos de cóctel y salsa extra para mojar.
A tener en cuenta
- No añadas el pollo al aceite apenas templado: soltará jugos y quedará cocido y grisáceo.
- No reduzcas la salsa durante demasiado tiempo: cuando se oscurece mucho y huele a caramelo, es fácil que se queme.
- Vigila que el ajo no se ponga marrón antes de añadir la salsa, porque podría dar un sabor amargo a todo el plato.
Ingredientes
- pechuga de pollo cortada en tiras o dados - 400 g
- fécula de patata o de maíz para rebozar el pollo - 3 cucharadas
- aceite vegetal para freír - 4 cucharadas
- ajo finamente picado - 3 dientes
- miel - 3 cucharadas
- salsa de soja - 3 cucharadas
- vinagre de arroz se puede sustituir por vinagre de manzana - 1.5 cucharadas
- agua - 4 cucharadas
- semillas de sésamo tostadas en sartén seca - 2 cucharadas
- cebollino picado, para espolvorear - 2 cucharadas
- pimienta negra molida - 0.25 cucharaditas
Preparación
- Corta el pollo en tiras o dados. Sécalo con papel de cocina.
- Reboza los trozos de pollo en la fécula de patata o de maíz, de modo que queden cubiertos de una capa fina y uniforme.
- En una sartén grande calienta 3 cucharadas de aceite a fuego medio-alto. Añade el pollo y fríe 8–10 minutos, removiendo a menudo, hasta que los trozos estén dorados y hechos por dentro. Pásalos a un plato.
- En la misma sartén, si es necesario, añade 1 cucharada más de aceite. Incorpora el ajo picado y fríe unos 30 segundos, removiendo, hasta que desprenda un aroma intenso pero sin que se dore.
- En un cuenco mezcla la miel, la salsa de soja, el vinagre de arroz, el agua y la pimienta, hasta que la miel se disuelva.
- Vierte la mezcla en la sartén con el ajo. Cuece 2–3 minutos a fuego medio, hasta que la salsa empiece a espesar ligeramente y a volverse brillante.
- Añade los trozos de pollo fritos a la salsa. Remueve 2–3 minutos, hasta que el pollo quede cubierto de forma uniforme con la salsa espesa.
- Añade el sésamo tostado, mezcla y retira la sartén del fuego.
- Antes de servir, espolvorea el plato con el cebollino picado. Sirve caliente, preferiblemente con arroz y verduras.
Conservación
Guarda el pollo en salsa en un recipiente hermético en la nevera y consúmelo en 1–2 días. Al recalentar, hazlo a fuego suave en sartén, añadiendo un poco de agua si la salsa está demasiado espesa, y remueve hasta que vuelva a quedar lisa y caliente.
Este pollo es mi plato de emergencia para visitas improvisadas: lo preparo en el tiempo que tarda en cocerse el arroz, y todos piensan que he pasado medio día en la cocina. Siempre reservo una ración para el almuerzo del día siguiente, porque la salsa se asienta aún más y el sabor se vuelve más intenso.