Pollo a la naranja – pollo en salsa de naranja y chile Recipe
Pollo a la naranja son tiernos trozos de pollo guisados en una salsa de zumo de naranja, lima y chile. En México es un plato casero para una comida tranquila entre semana, cuando apetece algo diferente al típico pollo a la plancha. De sabor recuerda a una versión ligeramente picante del pollo a la naranja de la cocina asiática, pero con un marcado toque de lima y cilantro.
El pollo a la naranja combina trozos jugosos de pollo con una salsa intensamente cítrica, donde la dulzura de la naranja se equilibra con el picante del chile y la acidez de la lima. Es un plato casero de diario con un toque mexicano: parece el típico pollo de siempre, pero sabe a algo que podrías pedir en una pequeña fonda familiar. Un ligero toque de salsa de soja aporta umami y recuerda un poco a la cocina asiática, aunque el final lo marca claramente el cilantro fresco.
Consejos del chef
Fríe el pollo en tandas para que los trozos se doren en lugar de cocerse en su propio jugo; así la carne se mantiene jugosa. Disuelve muy bien la fécula en el zumo frío antes de echarla a la sartén; si la añades directamente al líquido caliente se formarán grumos difíciles de deshacer. Al final de la cocción controla la textura: si la salsa está demasiado líquida, cuece sin tapa 2–3 minutos más, removiendo constantemente.
Sugerencias de servicio
Sabe especialmente bien con arroz jazmín o basmati, que absorberá la salsa cítrica, o con una sencilla quinoa si preparas un almuerzo más “fit” para llevar al trabajo. Para beber, va muy bien agua con rodajas de naranja y lima o un vino blanco ligero semiseco si sirves el plato en una cena con amigos. Es una gran opción para una comida rápida pero vistosa a mitad de semana, cuando quieres darle un giro al típico pollo a la plancha.
Ingredientes
- pechuga de pollo - 600 g
- zumo de naranja mejor recién exprimido - 250 ml
- zumo de lima - 40 ml
- cebolla blanca mediana - 1 pieza
- ajo - 3 dientes
- chile fresco por ejemplo jalapeño - 1 pieza
- miel - 1 cucharada
- salsa de soja aporta sal y profundidad de sabor - 1 cucharada
- fécula de maíz para espesar la salsa - 1 cucharada
- aceite vegetal - 2 cucharadas
- cilantro fresco - 0.25 manojo
- sal o al gusto - 0.5 cucharaditas
- pimienta negra molida - 0.25 cucharaditas
Preparación
- Corta la pechuga de pollo en tiras o dados de tamaño bocado. Espolvorea con sal y pimienta y mezcla suavemente.
- Corta la cebolla en plumas finas. Pica el ajo. Abre el chile a lo largo, retira las semillas (si quieres una versión más suave) y pícalo fino.
- En un cuenco mezcla el zumo de naranja, el zumo de lima, la miel, la salsa de soja y la fécula de maíz hasta que no queden grumos.
- Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto. Añade el pollo y fríe 5–7 minutos, removiendo, hasta que los trozos se doren ligeramente por todos lados. Pasa el pollo a un plato.
- En la misma sartén, si hace falta, añade un poco más de aceite. Incorpora la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y se vuelva translúcida. Añade el ajo y el chile y sofríe 1 minuto más.
- Vierte en la sartén la mezcla de zumos, removiendo constantemente para que la fécula no forme grumos. Cuece 2–3 minutos, hasta que la salsa empiece a espesar y a hervir suavemente.
- Devuelve el pollo a la sartén y mezcla bien para que cada trozo quede cubierto de salsa. Baja el fuego y deja guisar 8–10 minutos, hasta que el pollo esté tierno y la salsa espesa y brillante.
- Prueba la salsa y, si hace falta, ajusta con más sal, zumo de lima o un poco de miel si quieres un efecto más agridulce.
- Pica el cilantro y espolvoréalo sobre el plato justo antes de servir.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Recalienta a fuego suave en una sartén, añadiendo una o dos cucharadas de agua si la salsa se ha espesado demasiado. También se puede congelar hasta 2 meses; descongela en la nevera y calienta bien antes de servir.