Chicken pot pie – pastel de pollo con masa crujiente Recipe
El chicken pot pie es un guiso espeso de pollo con verduras, cubierto con una capa de masa quebrada o de hojaldre y horneado hasta que quede dorado. En Estados Unidos es un típico plato casero que aparece en las mesas durante el otoño y el invierno. Sabe como una combinación de caldo, estofado y tarta salada en una sola fuente.
Este chicken pot pie combina un relleno cremoso y aromático de pollo y verduras con una capa de hojaldre dorado y crujiente. Es un plato reconfortante, perfecto para aprovechar restos de pollo o verduras y servir una comida completa en una sola fuente.
Consejos del chef
No rellenes la fuente hasta el borde: deja un poco de espacio para que el relleno pueda hervir ligeramente sin desbordarse. Si el relleno te queda demasiado líquido, cocínalo unos minutos más antes de cubrirlo con la masa; si está demasiado espeso, añade un poco más de caldo. Para un sabor más intenso, utiliza caldo casero de pollo.
Sugerencias de servicio
Sirve el pastel recién horneado, pero deja reposar unos minutos para que el relleno se asiente. Acompáñalo con una ensalada verde con vinagreta ligera o con verduras al vapor. Es ideal para compartir en el centro de la mesa y servir en porciones generosas.
Ingredientes
- pechuga de pollo - 400 g
- zanahoria - 2 pieza
- apio en rama - 2 tallo
- guisantes verdes - 120 g
- cebolla - 1 pieza
- mantequilla - 40 g
- harina de trigo - 30 g
- caldo - 400 ml
- nata para cocinar - 80 ml
- masa de hojaldre - 1 paquete
- tomillo - 0.5 cucharadita
- sal - 1 cucharadita
- pimienta - 0.5 cucharadita
- huevo - 1 pieza
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo).
- Corta el pollo en dados pequeños. Pela la zanahoria y córtala en medias rodajas, el apio en rodajas y la cebolla en dados finos.
- En una sartén grande o en una olla, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla, la zanahoria y el apio, y sofríe durante 5–7 minutos, removiendo, hasta que las verduras se ablanden pero sin que se doren.
- Añade el pollo, espolvorea con sal y pimienta y sofríe 5–6 minutos, hasta que la carne deje de estar cruda por fuera.
- Incorpora la harina y mezcla bien para que cubra el pollo y las verduras. Cocina aproximadamente 1 minuto, removiendo, hasta que la harina absorba la grasa.
- Vierte el caldo poco a poco, removiendo constantemente para que no se formen grumos. Cocina unos minutos, hasta que la salsa espese y tenga la consistencia de una bechamel espesa.
- Añade la nata, los guisantes y el tomillo, mezcla y cocina 3–4 minutos más a fuego bajo. Prueba y, si es necesario, ajusta de sal y pimienta.
- Pasa el relleno a una fuente apta para horno, alisa la superficie y deja reposar unos minutos para que se temple ligeramente.
- Desenrolla la masa de hojaldre y ajústala al tamaño de la fuente, dejando un pequeño sobrante en los bordes. Coloca la masa sobre el relleno, presionando los bordes contra las paredes de la fuente para sellarla.
- Haz con un cuchillo varios cortes pequeños en la superficie de la masa para que el vapor pueda salir durante el horneado.
- Bate el huevo con un tenedor y pinta con él la superficie de la masa para que, al hornearse, quede dorada y brillante.
- Introduce la fuente en el horno precalentado y hornea 20–25 minutos, hasta que la masa suba y se dore bien.
- Saca el pastel del horno y espera 10 minutos antes de cortarlo, para que el relleno se asiente un poco y no se desborde.
Conservación
No hay información de conservación disponible para este plato.
Este tipo de pastel salado es perfecto para días fríos y para reuniones familiares. Puedes adaptar fácilmente el relleno a lo que tengas en la nevera, cambiando las verduras o las hierbas, y siempre resulta reconfortante y casero.