Insalata di pollo – ensalada italiana de pollo y rúcula Recipe
Una ensalada ligera con pollo a la parrilla, rúcula, tomatitos y aceitunas es la respuesta italiana a una comida de verano rápida. En muchas casas italianas este tipo de “insalate” aparece cuando sobra pollo asado del día anterior; aquí te enseño la versión desde cero, pero las sobras también funcionan de maravilla.
Esta insalata di pollo es la quintaesencia del enfoque italiano a la comida ligera: muchas hojas verdes, pollo jugoso de sartén o parrilla, tomatitos, aceitunas y lascas de queso curado en lugar de una salsa pesada. Gracias al aliño cítrico y a la rúcula, la ensalada tiene un carácter marcado y ligeramente picante, y al mismo tiempo es lo bastante completa como para sustituir sin problema a una comida entera.
Consejos del chef
Sazona bien el pollo con sal, pimienta y hierbas y márcalo en una sartén grill bien caliente; no lo muevas constantemente para conseguir buenas marcas y un interior jugoso. Después de cocinarlo, deja que la carne repose unos minutos sobre la tabla antes de cortarla en lonchas; de lo contrario, todos los jugos se escaparán al plato. Lava y seca muy bien la rúcula, porque las hojas aguadas diluirán el aliño y la ensalada perderá intensidad.
Sugerencias de servicio
Sirve esta ensalada en una fuente grande en el centro de la mesa durante una comida veraniega en el balcón o en el jardín, para que cada uno se sirva una porción junto a una baguette crujiente. Combina muy bien con vino blanco bien frío, por ejemplo Sauvignon Blanc, o con limonada casera de limón y menta. También es un buen plato “postentreno”: se prepara rápido, tiene bastante proteína y no resulta pesado por la noche.
Ingredientes
- pechuga de pollo 1 pechuga grande - 250 g
- rúcula unas 2 buenas manos - 60 g
- tomates cherry - 12 pieza
- aceitunas negras sin hueso - 10 pieza
- queso Grana Padano o parmesano cortado en lascas - 25 g
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- zumo de limón - 1.5 cucharadas
- orégano seco - 0.5 cucharaditas
- diente de ajo opcional - 1 pieza
- sal al gusto
- pimienta al gusto
Preparación
- Corta la pechuga de pollo a lo ancho en 2 filetes más finos para que se hagan más rápido. Espolvoréalos con sal, pimienta y orégano por ambos lados.
- Calienta 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Coloca el pollo y fríelo 4–5 minutos por cada lado, hasta que la carne esté dorada por fuera y blanca por dentro al cortarla.
- Pasa el pollo hecho a un plato y déjalo reposar 5 minutos. Después córtalo en tiras o en cubos.
- Corta los tomates cherry por la mitad. Corta las aceitunas en rodajas. Si usas ajo, pícalo muy fino.
- En un cuenco pequeño mezcla 2 cucharadas de aceite de oliva, el zumo de limón, una pizca de sal, pimienta y el ajo picado. Bate con un tenedor hasta que la salsa emulsione ligeramente y se vuelva turbia.
- En un bol grande pon la rúcula, los tomates, las aceitunas y los trozos de pollo. Riega con la salsa y mezcla suavemente con las manos o con una cuchara grande para no aplastar la rúcula.
- Por último, espolvorea la ensalada con las lascas de queso y sirve de inmediato.
Conservación
Si te sobra ensalada ya aliñada, guárdala bien tapada en la nevera y consúmela en el plazo de 1 día; la rúcula perderá algo de textura, pero el sabor seguirá siendo bueno. Si quieres adelantar trabajo, guarda por separado el pollo, las verduras y el aliño, y mézclalo todo justo antes de comer.