Huevos a la mexicana: huevos con tomate, cebolla y chile Recipe
Huevos a la mexicana es un desayuno que parece la bandera mexicana en la sartén: rojo de los tomates, blanco de la cebolla y verde del chile. En México se come por la mañana con tortillas o pan para tener energía para un día largo. El sabor recuerda a unos huevos revueltos con verduras, pero con un marcado toque fresco de chile y cilantro.
Huevos a la mexicana es un desayuno rápido y colorido que en la sartén se dispone con los colores de la bandera mexicana: tomates rojos, cebolla blanca y chile verde. En sabor recuerda a unos huevos revueltos ligeros con verduras, pero el chile fresco y el cilantro le dan carácter y despiertan mejor que un segundo café. Es un plato que en pocos minutos transforma una mañana cualquiera en el ambiente de una pequeña fonda mexicana.
Consejos del chef
Añade los tomates cuando la cebolla esté tierna pero aún sin dorarse; así las verduras conservarán frescura y no se convertirán en salsa. Remueve los huevos con suavidad y no demasiado tiempo; retira la sartén del fuego cuando aún estén ligeramente cremosos, porque seguirán cocinándose con su propio calor y no quedarán secos. Es fácil pasarse con el picante del chile, así que si cocinas para niños, quita las semillas y las membranas blancas o usa solo medio chile.
Sugerencias de servicio
Sirve los huevos justo después de cocinarlos, con tortillas calientes o una rebanada de pan de centeno; también van muy bien envueltos en un pequeño wrap para llevar. Para beber, combina con zumo de naranja recién exprimido o un café negro fuerte si necesitas un buen empujón matutino. Es un desayuno ideal para días laborales ajetreados, cuando quieres comer algo caliente antes de salir pero solo tienes 15 minutos.
Ingredientes
- huevo - 4 pieza
- tomate maduro, cortado en cubitos pequeños - 2 pieza
- cebolla blanca cortada en cubitos pequeños - 0.5 pieza
- guindilla fresca sin semillas, finamente picada; cantidad al gusto - 1 pieza
- cilantro fresco picado; se puede sustituir por perejil - 2 cucharadas
- aceite vegetal o mantequilla clarificada - 1 cucharada
- sal al gusto
- pimienta negra molida al gusto
- tortilla de trigo para servir, opcional - 2 pieza
Preparación
- Casca los huevos en un bol, añade una pizca de sal y pimienta y bátelos con un tenedor hasta que la clara y la yema se integren bien.
- En una sartén mediana calienta el aceite a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, removiendo a menudo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, pero sin dorarse.
- Añade la guindilla picada y sofríe 1 minuto más, removiendo para que no se queme.
- Añade el tomate troceado, mezcla y sofríe 2–3 minutos, hasta que el tomate se ablande ligeramente y suelte jugo, pero sin deshacerse por completo.
- Baja el fuego a medio-bajo y vierte los huevos batidos en la sartén. Remueve suavemente con una espátula desde los bordes hacia el centro durante 2–3 minutos, hasta que los huevos cuajen pero sigan ligeramente cremosos y no queden secos.
- Retira la sartén del fuego, espolvorea los huevos con cilantro fresco y, si es necesario, ajusta de sal y pimienta al gusto.
- Sirve inmediatamente, preferiblemente con tortillas calientes o una rebanada de pan.
Conservación
Los huevos revueltos saben mejor recién hechos, pero si sobra una pequeña cantidad, puedes guardarla en la nevera hasta 1 día y recalentarla suavemente en una sartén. También puedes envolver los restos en una tortilla y comerlos fríos como snack.