Gratin español de coliflor, patatas y queso Recipe
Este gratin es la respuesta española a ese antojo de “algo contundente del horno” cuando fuera refresca. La coliflor y las patatas se hornean en una salsa suave con aceite de oliva, ajo y queso, creando un interior cremoso y una superficie ligeramente crujiente. Recuerda un poco al gratin francés, pero con un toque español de aceite de oliva y pimentón ahumado en lugar de nata pesada.
Este gratin combina la idea francesa del gratin con sabores españoles: en lugar de nata, el papel principal lo juegan el aceite de oliva y el pimentón ahumado, que aporta un ligero aroma ahumado. La coliflor y las patatas se ablandan en una delicada salsa de huevo y leche, creando un interior cremoso bajo una corteza elástica de queso. Es exactamente el tipo de “comfort food” que en España llega a la mesa cuando refresca y todos vuelven a casa a última hora de la tarde.
Consejos del chef
Lo fundamental es que la coliflor y las patatas estén solo precocidas: al clavar un cuchillo deben ofrecer una ligera resistencia; de lo contrario, en el horno se desharán y el gratin se convertirá en una papilla. Después de verter la salsa, asegúrate de que llegue entre las capas: mueve la fuente suavemente y, si hace falta, presiona las verduras con una cuchara. No acortes el tiempo de reposo tras el horneado: esos 10 minutos en la encimera hacen que las porciones se corten limpias y que la salsa no se derrame.
Sugerencias de servicio
Sírvelo como plato principal con una ensalada sencilla de rúcula o mezcla de hojas verdes aliñadas con aceite de oliva y un poco de vinagre de Jerez. Acompaña muy bien con una copa de vino blanco español, por ejemplo verdejo, o un tinto ligero como tempranillo si lo sirves en una cena tardía con amigos. Para una comida más cotidiana entre semana basta con un vaso de agua con limón y un trozo de baguette crujiente para recoger la salsa del plato.
Ingredientes
- coliflor - 1 pieza
- patatas - 600 g
- queso amarillo - 120 g
- leche - 250 ml
- huevo - 2 pieza
- aceite de oliva - 3 cucharada
- pimentón ahumado - 0.5 cucharadita
- ajo - 2 diente
- pan rallado - 2 cucharada
- sal
- pimienta
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta una fuente apta para horno con 1 cucharada de aceite de oliva.
- Separa la coliflor en ramilletes pequeños, enjuaga y seca. Pela las patatas y córtalas en rodajas finas (unos 3–4 mm).
- En una olla grande, lleva a ebullición agua con 1 cucharadita de sal. Añade los ramilletes de coliflor y cuece 4–5 minutos, hasta que se ablanden ligeramente pero sigan firmes. Escurre y reserva.
- En la misma agua caliente añade las rodajas de patata y cuece 5–6 minutos, hasta que estén ligeramente tiernas pero sin deshacerse. Escurre con cuidado para que no se rompan.
- Ralla el queso con un rallador de agujeros finos. Pica el ajo muy fino o pásalo por un prensador.
- En un bol mezcla la leche, los huevos, 2 cucharadas de aceite de oliva, el ajo, el pimentón ahumado, una pizca de sal y pimienta. Añade la mitad del queso rallado y mezcla.
- En el fondo de la fuente coloca una capa de patatas y encima parte de la coliflor. Repite hasta usar todas las verduras, terminando con una capa de coliflor.
- Vierte por encima la mezcla de leche y huevo procurando que la salsa llegue entre las capas. Agita la fuente suavemente.
- Espolvorea la superficie con el resto del queso y el pan rallado.
- Hornea 25–30 minutos, hasta que la parte superior esté dorada y la salsa del interior haya cuajado ligeramente (al mover la fuente, la masa debe estar elástica, no líquida).
- Tras sacar del horno, deja reposar el gratin 10 minutos para que se asiente y sea más fácil de cortar.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Recalienta en el horno a temperatura media para que recupere la textura, mejor que en el microondas, que la ablanda demasiado.