Filetes de coliflor con queso Recipe
Los filetes de coliflor con queso son la respuesta vegetariana a los tradicionales filetes rusos o albóndigas polacas. En muchos hogares polacos se preparan como forma de “colar” verduras, sobre todo para los niños. Son tiernos por dentro, con queso ligeramente fundido, y por fuera tienen un rebozado crujiente.
Los filetes de coliflor con queso son una respuesta casera polaca a los “filetes” vegetarianos: conocidos en las mesas de diario, pero más ligeros y llenos de verduras. La coliflor combinada con queso amarillo da un interior tierno y ligeramente fundente, mientras que el rebozado frito hasta dorar aporta un contraste de texturas muy marcado. El aroma del perejil fresco hace que el sabor sea más herbal y fresco que en los filetes de carne clásicos.
Consejos del chef
Cuece la coliflor solo hasta que esté tierna, pero sin pasarte: después de escurrir debe poder aplastarse fácilmente con un tenedor sin convertirse en un puré aguado. Tras la cocción, deja que la verdura pierda bien el vapor y se enfríe; de lo contrario, la mezcla quedará demasiado líquida y los filetes pueden deshacerse en la sartén. Al formarlos, humedece tus manos con agua o aceite y fríe los filetes a fuego medio para que el rebozado tenga tiempo de dorarse y el interior se caliente bien.
Sugerencias de servicio
Sírvelos con patatas cocidas y una ensalada sencilla de zanahoria o con remolacha, un conjunto muy propio de un almuerzo polaco típico. También saben muy bien en versión “lunchbox”: con trigo sarraceno o cuscús y salsa de yogur con ajo, para llevar al trabajo. Para beber combina con kéfir, suero de mantequilla o agua ligeramente gasificada con limón, que refresca después de un plato frito.
Ingredientes
- coliflor cabeza mediana, unos 700–800 g - 1 pieza
- queso rallado fino, por ejemplo gouda, edam - 100 g
- huevos para la mezcla - 2 pieza
- pan rallado unos 1 cup, parte para la mezcla, parte para el rebozado - 80 g
- perejil fresco finamente picado - 2 cucharada
- ajo prensado, opcional - 1 diente
- sal y pimienta al gusto
- aceite para freír - 4 cucharada
Preparación
- Limpia la coliflor de hojas, sepárala en ramilletes y enjuaga bien bajo el grifo.
- En una olla grande hierve agua con 1 cucharadita de sal. Echa los ramilletes de coliflor y cuece 8–10 minutos, hasta que estén tiernos pero no se deshagan. Escurre y deja que se templen.
- Pica la coliflor templada finamente con un cuchillo o aplástala con un tenedor. No la conviertas en puré total: pueden quedar trocitos pequeños.
- Pasa la coliflor a un bol, añade el queso rallado, los huevos, el perejil picado, el ajo (si lo usas), 3–4 cucharadas de pan rallado, sal y pimienta.
- Mezcla bien la masa. Si está muy líquida y no se pueden formar filetes, añade un poco más de pan rallado. La masa debe ser pegajosa pero manejable con las manos.
- Vierte el resto del pan rallado en un plato para rebozar.
- Forma con las manos filetes del tamaño de la palma, ligeramente aplanados. Reboza cada filete por completo en el pan rallado.
- Calienta aceite en una sartén a fuego medio. Coloca los filetes y fríe 3–4 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y crujientes. Si se doran demasiado rápido, baja el fuego.
- Ve colocando los filetes fritos en un plato cubierto con papel de cocina para absorber el exceso de grasa.
- Sirve caliente como plato principal o como aperitivo caliente.
Conservación
Guarda los filetes enfriados en la nevera, en un recipiente hermético, hasta 2 días. Recalienta en el horno o en una sartén seca para que el rebozado vuelva a quedar crujiente; evita el microondas, que los ablanda.