Salade de pommes de terre à la vinaigrette tiède – ensalada tibia de patata con vinagreta Recipe
En Francia, las patatas se sirven a menudo en forma de ensalada con una vinagreta intensa, y no solo como guarnición en el plato. En esta versión, las patatas están aún tibias, se empapan suavemente en una salsa de mostaza y vinagre y se mezclan con cebolla y hierbas. Es una guarnición estupenda para pescados y carnes, pero también un plato sencillo e independiente para la cena.
Esta ensalada demuestra cómo un sencillo cambio de salsa puede transformar unas patatas corrientes en un acompañamiento lleno de carácter. La vinagreta tibia penetra en las patatas y las aromatiza desde dentro, creando un plato ligero pero muy sabroso, típico de las mesas francesas.
Consejos del chef
Cuece las patatas con piel para que conserven mejor la forma y la textura; pélalas solo si la piel es muy gruesa o dañada. Mezcla siempre la vinagreta con las patatas cuando aún estén tibias: así absorberán mejor el sabor. Ajusta la acidez añadiendo más o menos vinagre según tu gusto.
Sugerencias de servicio
Sirve la ensalada en una fuente amplia, espolvoreada generosamente con hierbas frescas. Acompáñala con salchichas a la parrilla, pescado al horno o pollo asado. Como plato único, sírvela con huevos duros, queso curado y pan crujiente para una cena sencilla al estilo bistró.
Ingredientes
- patatas para ensalada, de pulpa firme - 800 g
- chalota o cebolla pequeña - 2 piezas
- vinagre de vino blanco - 2 cucharadas
- mostaza de Dijon - 1 cucharada
- aceite de oliva - 4 cucharadas
- caldo de verduras caliente - 50 ml
- perejil fresco finamente picado - 2 cucharadas
- cebollino finamente picado - 1 cucharada
- sal para cocer las patatas y para la salsa
- pimienta negra recién molida, al gusto
Preparación
- Lava bien las patatas; si la piel es fina, no hace falta pelarlas. Corta las piezas más grandes por la mitad o en cuartos, de modo que todos los trozos tengan un tamaño similar.
- Cubre las patatas con agua fría, añade 1 cucharadita de sal y cuece de 15 a 20 minutos desde que empiece a hervir, hasta que estén tiernas pero sin deshacerse. Comprueba con un tenedor: debe entrar con ligera resistencia.
- Mientras se cuecen las patatas, pela las chalotas y pícalas finamente.
- En un bol mezcla el vinagre de vino y la mostaza de Dijon; bate con un tenedor unos 20–30 segundos hasta obtener una emulsión lisa. Añade el caldo de verduras caliente y vuelve a mezclar.
- Vierte el aceite de oliva en hilo fino, batiendo continuamente con el tenedor hasta que la salsa espese ligeramente. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Escurre las patatas cocidas y déjalas reposar 2–3 minutos para que se evaporen. Cuando aún estén tibias, córtalas en rodajas gruesas o en trozos grandes.
- Pasa las patatas tibias a un bol grande, añade la chalota picada y vierte inmediatamente toda la vinagreta. Mezcla con cuidado para que los trozos no se deshagan.
- Añade el perejil y el cebollino picados, mezcla brevemente de nuevo. Sirve la ensalada ligeramente tibia o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda la ensalada completamente fría en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Antes de servir las sobras, deja que se atemperen unos minutos y añade un poco de vinagreta fresca o aceite de oliva, ya que las patatas tienden a absorber la salsa con el tiempo.
Las ensaladas de patata con vinagreta son una de las formas más versátiles de servir patatas: funcionan igual de bien en una comida familiar que en una cena informal con amigos. Esta versión tibia es especialmente reconfortante y se adapta fácilmente a lo que tengas en la nevera.