Ensalada de verduras asadas y mozzarella Recipe
Esta colorida ensalada combina verduras asadas –berenjena, calabacín y pimiento– con suave mozzarella y un aliño sencillo de aceite de oliva y vinagre balsámico. En Italia, platos similares se sirven a menudo en las fiestas de verano como "antipasto misto", es decir, una mezcla de entrantes para compartir en la mesa.
Este plato recuerda a los antipasti italianos clásicos de verduras asadas, que a menudo aparecen en Liguria o la Toscana junto a aceitunas y embutidos. En lugar de muchos cuencos pequeños, aquí tienes una versión más casera en forma de ensalada en una sola fuente.
Esta ensalada reúne lo mejor del antipasto italiano: verduras tiernas con un ligero toque ahumado del horno y la delicada cremosidad láctea de la mozzarella. Gracias a la berenjena y el calabacín es saciante pero sigue siendo fresca, y los pimientos de colores hacen que parezca un plato sacado de una osteria veraniega en Liguria.
Por qué funciona esta versión
- Asar las verduras en una sola capa permite que se doren en lugar de cocerse al vapor.
- Añadir la mozzarella a las verduras templadas, no calientes, ablanda el queso sin que se derrita en una masa uniforme.
- Un aliño sencillo con vinagre balsámico resalta el sabor de las verduras en lugar de cubrirlo.
Consejos del chef
Asa las verduras en una sola capa, sin amontonarlas, para que se doren bien en lugar de cocerse al vapor; si hace falta, utiliza dos bandejas. La berenjena tiende a absorber mucho aceite, así que no te excedas al principio: es mejor rociar con un poco más de aceite de oliva después de asar. Añade la mozzarella al final, cuando las verduras estén solo templadas, para que no se derrita y mantenga sus trozos.
Sugerencias de servicio
Sirve con una baguette crujiente o tostadas hechas en la sartén: son perfectas para recoger la mezcla de aceite y jugos de las verduras del fondo del bol. Es ideal como entrante en una reunión veraniega en la terraza o como comida ligera en un día caluroso cuando no apetece un plato pesado. Para beber, combina bien con un vino blanco fresco, por ejemplo Vermentino, o una limonada casera con limón y menta.
A tener en cuenta
- No cortes las verduras demasiado pequeñas: los trozos muy finos se secan con facilidad y se queman por los bordes.
- Si las verduras quedan amontonadas en capas, empezarán a cocerse al vapor, quedarán pálidas y con un sabor menos intenso.
Sustituciones
- Puedes sustituir la mozzarella por burrata, colocándola entera sobre las verduras calientes.
- La feta funciona bien en lugar de la mozzarella si prefieres un sabor más salado y marcado.
- Elabora la receta sin berenjena usando más calabacín cuando no tengas berenjena a mano.
- En lugar de vinagre balsámico, utiliza zumo de limón con un poco de miel para conseguir un aliño más suave.
Ingredientes
- berenjena mediana - 1 pieza
- calabacín grande - 1 pieza
- pimiento rojo - 1 pieza
- pimiento amarillo puede ser otro pimiento rojo - 1 pieza
- bola de mozzarella de aprox. 125 g - 2 pieza
- aceite de oliva - 4 cucharadas
- vinagre balsámico - 1.5 cucharadas
- orégano seco - 0.5 cucharaditas
- albahaca fresca hojas desgarradas - 1 puñado
- sal al gusto
- pimienta al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 210°C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja de horno con papel de hornear.
- Lava la berenjena y el calabacín, corta los extremos y trocéalos en medias rodajas gruesas o en dados de unos 2 cm. Limpia los pimientos de semillas y córtalos en tiras o trozos grandes.
- Pasa las verduras a la bandeja, riégalas con 3 cucharadas de aceite de oliva y espolvorea con sal, pimienta y orégano. Mezcla bien con las manos para que cada trozo quede ligeramente cubierto de aceite.
- Extiende las verduras en una sola capa. Mete la bandeja en el horno durante 25–30 minutos, removiendo una vez a mitad de tiempo, hasta que se ablanden y se doren ligeramente por los bordes.
- Escurre la mozzarella y córtala en dados grandes o desgarra en trozos.
- En un cuenco pequeño mezcla 1 cucharada de aceite de oliva con el vinagre balsámico, una pizca de sal y pimienta.
- Deja que las verduras asadas se templen un poco (pueden estar aún calientes). Pásalas a un bol grande, añade la mozzarella y las hojas de albahaca desgarradas.
- Riega con el aliño de aceite y vinagre balsámico, mezcla con cuidado y sirve enseguida o tras un ligero enfriado.
Conservación
Guarda las sobras en la nevera en un recipiente hermético y consúmelas en 1–2 días. Antes de servir de nuevo, deja que la ensalada se atempere un poco y, si es necesario, añade un chorrito adicional de aceite de oliva o vinagre para refrescar el aliño.
Suelo preparar esta ensalada cuando invito a amigos a una barbacoa por la noche pero el tiempo se estropea y acabamos en la cocina: entonces el horno hace de parrilla. A veces también aprovecho las sobras de verduras de esta ensalada al día siguiente como acompañamiento para bocadillos de ciabatta.