Ensalada de remolacha y queso azul Recipe
La ensalada francesa de remolachas asadas, queso azul y nueces es un plato habitual en los bistrós, especialmente en otoño. Combina el dulzor de la remolacha, el punto salado del queso y el crujiente de las nueces en un solo plato. Recuerda un poco a la combinación polaca de remolacha con queso de cabra, pero con un queso azul más intenso y ligeramente picante.
Esta ensalada combina sabores y texturas contrastantes: la dulzura terrosa de la remolacha asada, la intensidad salada y ligeramente picante del queso azul y el crujiente de las nueces tostadas. Es sencilla de preparar, pero tiene un carácter elegante y de bistró francés.
Consejos del chef
No te saltes el paso de tostar las nueces: realza mucho su sabor y hace que la ensalada resulte más aromática. Prueba el aliño y ajusta el equilibrio entre dulzor (miel) y acidez (vinagre balsámico) según tu gusto.
Sugerencias de servicio
Sirve la ensalada en platos llanos grandes, con un poco de queso extra por encima para un aspecto más abundante. Acompáñala con pan crujiente o tostadas integrales. Es ideal como entrante para una cena con amigos o como comida ligera con una crema de verduras.
Ingredientes
- remolachas medianas, crudas - 4 pieza
- queso azul tipo roquefort, gorgonzola u otro queso azul - 120 g
- rúcula o mezcla de hojas para ensalada - 60 g
- nueces ligeramente tostadas - 40 g
- aceite de oliva - 3 cucharada
- vinagre balsámico - 1.5 cucharada
- miel - 1 cucharadita
- mostaza dijon - 0.5 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C. Lava y seca las remolachas, envuelve cada una por separado en papel de aluminio y colócalas en una bandeja de horno.
- Hornea las remolachas durante 40–60 minutos (según su tamaño), hasta que estén tiernas; comprueba pinchando la parte más gruesa con un cuchillo fino: debe entrar sin resistencia.
- Deja que las remolachas asadas se templen un poco, pélalas (la piel debería desprenderse fácilmente con los dedos o con un cuchillo) y córtalas en cubos o en medias rodajas finas.
- Tuesta las nueces en una sartén seca durante 2–3 minutos a fuego medio, removiendo a menudo, hasta que desprendan aroma y se doren ligeramente. Retira y deja enfriar.
- En un cuenco pequeño mezcla el aceite de oliva, el vinagre balsámico, la miel, la mostaza, una pizca de sal y pimienta hasta obtener una salsa homogénea y ligeramente espesa.
- Reparte la rúcula en los platos y coloca encima los trozos de remolacha.
- Desmenuza el queso azul con los dedos en trozos pequeños y espolvoréalo sobre la ensalada. Añade las nueces tostadas.
- Rocía todo con la salsa balsámica justo antes de servir, para que las hojas de ensalada se mantengan firmes y frescas.
Conservación
No hay información de conservación disponible para este plato.
Me gusta asar las remolachas con antelación y tenerlas listas en la nevera: así preparar esta ensalada lleva solo unos minutos. Si utilizas remolachas ecológicas, puedes asarlas con la piel sin preocuparte, el sabor será aún más intenso.