Ensalada turca de remolacha asada y queso de oveja Recipe
Esta ensalada combina la dulzura de la remolacha asada con un queso de oveja intenso y salado y hierbas frescas. En Turquía, ensaladas similares aparecen a menudo en la mesa de "meze", es decir, una selección de pequeños aperitivos para compartir. Su sabor recuerda a una ensalada mediterránea con feta, pero es más terrosa y marcada gracias a la remolacha.
To luźna wariacja na tureckie meze z buraków, które często podaje się z jogurtem lub serem jako chłodną przystawkę. Zioła i cytryna nadają jej bardziej śródziemnomorski charakter niż klasyczne polskie buraczki.
Esta ensalada combina la tradición turca del meze con el dúo bien conocido en Polonia de remolacha + queso, pero en una versión más ligera y llena de hierbas. Las remolachas asadas son intensamente dulces y terrosas, y el queso de oveja salado y las nueces crujientes crean un contraste que hace que el plato sepa a "restaurante", aunque se prepara con unos pocos ingredientes sencillos. La menta y el perejil aportan frescor, de modo que la ensalada no resulta pesada a pesar de ser saciante.
Dlaczego ta wersja działa
- Pieczenie buraków w folii zamyka soki w środku, dzięki czemu są słodkie i skoncentrowane w smaku.
- Podprażone orzechy dodają intensywnego aromatu i chrupkości, której brakuje samym burakom.
- Sos z cytryną i miodem równoważy słodycz buraków oraz słoność sera, więc sałatka nie jest mdła.
- Dodanie świeżych ziół na końcu zachowuje ich zielony kolor i ziołową świeżość.
Consejos del chef
Hornea las remolachas hasta que el cuchillo entre sin resistencia: si quedan demasiado duras serán fibrosas, y si se pasan se desharán en la ensalada; el tiempo de horneado depende mucho de su tamaño. Después de hornearlas, pélalas cuando aún estén ligeramente calientes, entonces la piel casi se desprende sola; merece la pena ponerse guantes para que no se tiñan las manos. Tuesta las nueces en una sartén seca, vigilando que no se quemen: basta con que se doren ligeramente y empiecen a oler intensamente.
Sugerencias de servicio
Sírvela ligeramente templada como plato principal para una cena con amigos, preferiblemente con pan de pita o pan de masa madre y una copa de vino tinto ligero y seco o rosado seco. Para reuniones más grandes puedes ponerla en el centro de la mesa junto a hummus, aceitunas y patés vegetales, al estilo de una mesa de meze turca. También es un acompañamiento colorido perfecto para pollo asado o halloumi a la parrilla durante una barbacoa de fin de semana en el balcón.
Na co uważać
- Nie skracaj zbytnio czasu pieczenia – twarde buraki będą włókniste i słabo wchłoną sos.
- Orzechy łatwo się przypalają; gdy tylko zaczną intensywnie pachnieć i lekko zbrązowieją, zdejmij je z patelni.
- Nie solij sałatki zbyt mocno na początku, bo słony ser owczy może szybko przeważyć smak.
Zamienniki
- Ser owczy możesz zastąpić dobrą fetą lub twardym kozim serem o wyrazistym smaku.
- Orzechy włoskie da się wymienić na orzechy laskowe lub pistacje, zachowując chrupkość.
- Miód można zastąpić syropem klonowym lub daktylowym, jeśli chcesz wersji bez miodu.
Ingredientes
- remolachas pequeñas o medianas, crudas - 500 g
- queso de oveja duro, tipo feta - 120 g
- nueces groseramente picadas - 40 g
- perejil picado - 2 cucharadas
- menta fresca picada, opcional - 1 cucharada
- aceite de oliva de buena calidad - 3 cucharadas
- zumo de limón recién exprimido - 1.5 cucharadas
- miel - 1 cucharadita
- ajo finamente rallado - 0.5 diente
- sal al gusto
- pimienta negra recién molida, al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C. Lava bien las remolachas, sécalas, envuelve cada una por separado en papel de aluminio y colócalas en una bandeja.
- Hornea las remolachas durante 40–50 minutos (según su tamaño), hasta que estén tiernas: comprueba pinchando con un cuchillo o tenedor en la parte más gruesa, debe entrar sin resistencia. Luego sácalas del horno y deja que se templen un poco.
- Cuando las remolachas estén aún calientes pero se puedan manipular, pélalas (la piel debería desprenderse fácilmente) y córtalas en dados o en medias rodajas.
- En un cuenco pequeño mezcla el aceite de oliva, el zumo de limón, la miel, el ajo rallado, una pizca de sal y pimienta hasta obtener una salsa homogénea.
- Desmenuza el queso de oveja con los dedos o córtalo en dados pequeños. Tuesta las nueces en una sartén seca durante 2–3 minutos a fuego medio, removiendo, hasta que se doren ligeramente y empiecen a desprender aroma, luego deja que se enfríen.
- En un bol grande pon las remolachas templadas o completamente frías, añade el perejil, la menta (si la usas), el queso y las nueces. Riega con la salsa y mezcla con cuidado para no aplastar el queso. Prueba y, si es necesario, ajusta de sal y pimienta.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera. Es mejor añadir las nueces frescas justo antes de comer las sobras para que sigan crujientes.
Suelo asar las remolachas de paso: cuando ya tengo el horno encendido para el pan o una lasaña, añado las verduras envueltas en papel de aluminio en la bandeja inferior y preparo la ensalada al día siguiente para un almuerzo rápido. Es mi plato estrella para la "tabla de quesos y ensaladas" que saco cuando vienen amigos para una noche de juegos de mesa.