Ensalada alemana de coles de Bruselas y manzana Rosenkohlsalat crudo Recipe
Ensalada crujiente de coles de Bruselas crudas finamente picadas, manzana y frutos secos, popular en los bistrós alemanes más modernos. Es ligera, fresca y totalmente distinta a la col de Bruselas cocida que muchos recuerdan de la infancia. De sabor recuerda a la coleslaw americana, solo que con coles de Bruselas en lugar de col blanca.
Esta ensalada muestra una cara completamente distinta de la col de Bruselas: cruda, crujiente y fresca, como en los modernos bistrós berlineses. La combinación de col de Bruselas finamente cortada, manzana jugosa y frutos secos crujientes da un efecto similar a la coleslaw, pero con un aroma más intenso y ligeramente a fruto seco. Es una forma estupenda de convencer de la col de Bruselas a quienes solo la conocen en versión demasiado cocida de la infancia.
Consejos del chef
La clave está en picar la col de Bruselas realmente fina: cuanto más finas sean las tiras, más delicado será el sabor y más agradable la textura. Prueba la salsa antes de mezclarla con las verduras: el equilibrio entre la acidez del limón y el dulzor de la miel debe notarse, pero sin exagerar. Si piensas servir la ensalada en una reunión con amigos, prepárala con 30–40 minutos de antelación: la col de Bruselas se ablandará ligeramente, pero seguirá crujiente.
Sugerencias de servicio
Sírvela como guarnición de pollo asado o pescado: refresca de maravilla los platos de carne más pesados del almuerzo dominical. Para una reunión informal con vino funciona como entrante ligero junto a una tabla de quesos y pan. Para beber combina bien con vino blanco seco, por ejemplo riesling o un prosecco ligeramente espumoso, y en versión sin alcohol, con agua con limón y menta.
Ingredientes
- coles de Bruselas - 400 g
- manzana - 2 piezas
- avellanas - 40 g
- yogur natural - 150 g
- mayonesa - 1 cucharada
- zumo de limón - 2 cucharadas
- miel - 1 cucharadita
- mostaza - 0.5 cucharaditas
- sal
- pimienta
Preparación
- Limpia las coles de Bruselas de las hojas exteriores y corta la base del tallo. Enjuágalas bien bajo el agua corriente y sécalas después con papel de cocina.
- Parte cada cogollo de col de Bruselas por la mitad y pícalos muy finamente en tiras con un cuchillo, o utiliza un rallador de verduras con hoja para cortar en juliana. Pasa la col de Bruselas picada a un cuenco grande.
- Lava las manzanas, retira el corazón y córtalas en bastoncitos finos o en dados pequeños. Rocíalas enseguida con 1 cucharada de zumo de limón para que no se oscurezcan y añádelas a la col de Bruselas.
- Pica groseramente las avellanas. Si no están tostadas, caliéntalas 3–4 minutos en una sartén sin grasa hasta que empiecen a desprender aroma y luego déjalas enfriar.
- En un cuenco aparte mezcla el yogur, la mayonesa, el resto del zumo de limón, la miel, la mostaza, una pizca de sal y pimienta. Remueve hasta obtener una salsa homogénea.
- Vierte la salsa de yogur sobre la col de Bruselas y las manzanas, añade la mayor parte de las avellanas (reserva un poco para espolvorear). Mezcla bien pero con cuidado para que la salsa llegue a todos los ingredientes.
- Prueba la ensalada y, si es necesario, ajusta de sal, pimienta o zumo de limón. Espolvorea con el resto de las avellanas y sirve inmediatamente o tras un breve enfriado en la nevera.
Conservación
Guarda la ensalada ya aliñada en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 1 día. Con el tiempo la col de Bruselas se ablandará un poco, pero seguirá sabrosa; remueve bien antes de servir.