Crepes mexicanos con pollo y salsa cremosa de chile Recipe
Son crepes delicados rellenos de pollo jugoso, maíz y queso, gratinados en una salsa cremosa de chile, suave pero ligeramente picante. En México, platos similares suelen aparecer en fiestas caseras, porque se pueden preparar con antelación y solo gratinar antes de servir. Su sabor recuerda a una mezcla entre croquetas rellenas y enchiladas, pero con una masa blanda de crepe en lugar de tortilla.
Estos crepes son un encuentro polaco-mexicano en un mismo plato: la conocida masa blanda de crepe esconde un relleno sazonado con comino, chile y cilantro, y todo se une con una salsa cremosa gratinada con queso. Recuerdan a las enchiladas, pero con una textura más delicada, por lo que incluso quienes no están acostumbrados a las tortillas los aceptan con gusto. La salsa suavemente picante envuelve los rollitos, creando algo entre un gratinado y unas croquetas muy cuidadas.
Consejos del chef
La masa de los crepes debe ser un poco más líquida que la de los crepes polacos clásicos; así es más fácil freír láminas finas que se enrollan bien y no se rompen. No seques demasiado el pollo: fríelo solo hasta que desaparezca el color crudo y aparezca un ligero dorado, de lo contrario, tras el gratinado quedará fibroso. Si temes que la salsa quede demasiado líquida, caliéntala un poco más a fuego bajo hasta que espese ligeramente y cubra la cuchara con una capa fina.
Sugerencias de servicio
Saben mejor recién salidos del horno, servidos con una cucharada de nata espesa o yogur natural y unas rodajas de chile fresco para los más valientes. Para beber, combina bien con limonada casera de lima o un vino blanco ligeramente seco, como un sauvignon blanc, que refrescará el paladar tras la salsa cremosa. Es un plato estupendo para una cena de cumpleaños en casa: puedes enrollar los crepes por la mañana y, por la noche, solo cubrir con la salsa y gratinar.
Ingredientes
- pechuga de pollo - 400 g
- maíz - 150 g
- queso amarillo (tipo semicurado para fundir) - 150 g
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 3 dientes
- nata para cocinar - 200 ml
- caldo de pollo - 150 ml
- guindilla/chile - 1 pieza
- comino molido - 0.5 cucharaditas
- harina de trigo - 150 g
- leche - 300 ml
- huevos - 2 pieza
- aceite vegetal - 3 cucharadas
- cilantro - 2 cucharadas
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Prepara la masa de los crepes: en un bol mezcla la harina, la leche, los huevos, una pizca de sal y 1 cucharada de aceite. Bate con batidora o varilla enérgicamente hasta obtener una masa lisa, sin grumos. Deja reposar 10 minutos.
- Corta el pollo en dados pequeños. Pela y pica la cebolla en dados finos y pica el ajo muy fino. Abre el chile, retira las semillas (si quieres un sabor más suave) y pícalo.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén a fuego medio. Añade el pollo, sazona con sal y pimienta y fríe de 6–8 minutos, hasta que la carne cambie completamente de color y se dore ligeramente.
- Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos más, hasta que se ablande. Agrega el ajo y el chile y sofríe 1 minuto más.
- Incorpora el comino y el maíz escurrido, mezcla y sofríe 2 minutos. Retira la sartén del fuego, añade la mitad del queso rallado y la mitad del cilantro picado. Reserva el relleno.
- En otra sartén calienta una capa fina de aceite. Vierte porciones de masa y fríe crepes finos 1–2 minutos por cada lado, hasta que estén ligeramente dorados. Deberían salir unas 8 unidades.
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente una fuente apta para horno.
- Coloca una porción de relleno sobre cada crepe, enróllalo y colócalos en la fuente uno al lado del otro.
- En un cazo pequeño vierte la nata y el caldo, añade una pizca de sal y pimienta. Calienta a fuego bajo 3–4 minutos, hasta que la salsa esté caliente pero sin hervir a borbotones.
- Vierte la salsa sobre los crepes y espolvorea con el resto del queso.
- Introduce la fuente en el horno y gratina de 15–18 minutos, hasta que el queso se funda y se dore ligeramente en los bordes.
- Al sacar del horno, deja reposar 5 minutos, luego espolvorea con el resto del cilantro y sirve.
Conservación
Guarda los crepes gratinados en la nevera, bien tapados, hasta 2 días. Recalienta en el horno o en el microondas hasta que el relleno esté bien caliente. También puedes congelar los crepes ya enrollados pero sin salsa y, cuando los vayas a usar, descongelarlos, cubrir con la salsa y gratinar.