Enchiladas de pollo con salsa roja Recipe
Las enchiladas son tortillas enrolladas y horneadas en salsa, algo así como la versión mexicana de los canelones o crepes al horno. En México suelen aparecer en comidas familiares, porque es fácil preparar una bandeja grande y que cada uno se sirva su porción. La salsa roja de tomate y chiles secos aporta un sabor profundo y ligeramente ahumado, distinto de las salsas de tomate conocidas en Europa.
Las enchiladas de pollo con salsa roja combinan el confort casero de un gratinado con el sabor intenso y ligeramente ahumado del chile chipotle y el pimentón ahumado. Es un plato pensado para compartir: una gran bandeja en el centro de la mesa y cada uno se sirve una porción llena de salsa, queso y pollo jugoso. La salsa profunda de tomate y chile sabe completamente distinta a las típicas salsas europeas para pasta, de modo que las enchiladas aportan a la cocina un soplo de auténtico México.
Consejos del chef
Cuece el pollo solo hasta que esté blanco por dentro: si se pasa de cocción se secará y ni la salsa lo salvará; lo mejor es comprobar el trozo más grueso haciendo un pequeño corte con un cuchillo. Al triturar la salsa, añade el caldo poco a poco hasta conseguir la consistencia de una nata espesa: una salsa demasiado líquida se escurrirá de las tortillas y una demasiado densa las secará en el horno. Calienta siempre las tortillas en la sartén antes de rellenarlas; así no se romperán al enrollarlas y absorberán mejor el sabor de la salsa.
Sugerencias de servicio
Sirve las enchiladas directamente del horno, con una cucharada de nata agria, cilantro fresco y gajos de lima para exprimir: la acidez realza muy bien el carácter ahumado de la salsa. Pon también en la mesa una ensalada sencilla de col lombarda con lima o una mezcla de hojas verdes con maíz para aportar frescor. Es un plato perfecto para una noche de juegos de mesa o una “cena mexicana” casera en lugar de pedir burritos.
Ingredientes
- pechuga de pollo sin piel, cortada en trozos grandes - 500 g
- tortilla de maíz de tamaño mediano - 10 piezas
- cebolla cortada en pluma - 1 pieza
- ajo picado - 3 dientes
- tomate en conserva troceado - 400 g
- pimentón ahumado seco puede ser pimentón dulce ahumado en polvo - 1 cucharadita
- chile chipotle en salsa adobo picado, con un poco de salsa - 1 pieza
- caldo de pollo para cocer el pollo y la salsa - 250 ml
- queso amarillo rallado, por ejemplo cheddar o gouda - 150 g
- aceite vegetal para freír - 2 cucharadas
- comino molido aporta el característico aroma mexicano - 0.5 cucharaditas
- cilantro fresco picado para espolvorear - 10 g
- nata agria 18% para servir - 80 g
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Pon el pollo en una olla, cúbrelo con caldo, sazona con una pizca de sal y cuece a fuego lento 15–20 minutos, hasta que la carne esté completamente blanca por dentro. Saca el pollo, deja que se enfríe un poco y desmenúzalo con dos tenedores.
- Calienta el aceite en una sartén grande. Añade la cebolla y sofríe 4–5 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y quede translúcida, pero sin dorarse. Agrega el ajo y sofríe 1 minuto más, removiendo.
- Añade a la cebolla los tomates de lata, el pimentón ahumado, el chipotle picado, el comino y unos 100 ml del caldo de cocer el pollo. Cocina 10 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente, removiendo de vez en cuando.
- Retira la salsa del fuego y tritúrala con la batidora hasta que quede lisa. Prueba y ajusta de sal y pimienta. Si la salsa está muy espesa, añade un poco más de caldo; debe tener la consistencia de una nata espesa.
- Pon el pollo desmenuzado en un bol y añade 3–4 cucharadas de salsa, mezcla para que la carne quede ligeramente cubierta.
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta el fondo de una fuente apta para horno con una capa fina de salsa.
- Calienta brevemente las tortillas en una sartén seca, 20–30 segundos por cada lado, hasta que estén flexibles. Coloca una porción de pollo en cada tortilla, enrolla y ve colocándolas en la fuente, una al lado de otra con el cierre hacia abajo.
- Cubre los rollos con el resto de la salsa, espolvorea con el queso rallado y hornea 15 minutos, hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente en los bordes.
- Saca la fuente del horno y deja reposar el plato 5 minutos. Sirve con una cucharada de nata agria y espolvoreado con cilantro fresco.
Conservación
Las enchiladas sobrantes se pueden guardar en la nevera hasta 2 días y recalentar en el horno tapadas con papel de aluminio o en el microondas. Si están congeladas, descongélalas en la nevera durante la noche antes de recalentarlas para que se calienten de manera uniforme.