Crepes alemanes con jamón y queso al horno en salsa de nata Recipe
Crepes finos rellenos de jamón y queso, enrollados y horneados en una suave salsa de nata y huevo. En muchos hogares alemanes es una forma ingeniosa de aprovechar los crepes del día anterior y los restos de embutido. El sabor recuerda a una mezcla entre croquetas rellenas y una gratin de pasta.
Estos crepes alemanes horneados en salsa de nata y huevo son una forma ingeniosa de transformar unos simples crepes en algo que recuerda a la vez a unas croquetas rellenas y a un gratinado cremoso. La masa delicada, el jamón salado y el queso fundente crean tras el horneado un plato casero agradablemente saciante. En muchos hogares alemanes es el típico “salvavidas” para aprovechar las sobras de la nevera después del fin de semana.
Consejos del chef
La masa de los crepes debe ser bastante líquida para que las tortitas salgan finas y se enrollen con facilidad; si está demasiado espesa, añade un poco más de leche. Rellena los crepes con moderación, de lo contrario los rollitos se romperán y la salsa no llegará de forma uniforme al interior. Después de hornear, deja reposar el gratinado unos minutos, porque la salsa caliente es muy fluida y el plato se corta mal si lo sirves enseguida.
Sugerencias de servicio
Sirve los crepes gratinados con una ensalada sencilla con vinagreta o con pepinillos fermentados para cortar la cremosidad de la salsa. Acompaña bien con una cerveza rubia o una copa de vino blanco seco. Es una propuesta estupenda para una comida familiar entre semana cuando tienes en la nevera crepes del día anterior y unas lonchas de embutido.
Ingredientes
- harina de trigo - 200 g
- leche - 400 ml
- huevo - 3 pieza
- sal - 0.5 cucharadita
- aceite vegetal - 2 cucharadas
- jamón - 200 g
- queso amarillo - 200 g
- nata - 200 ml
- leche - 50 ml
- nuez moscada - 0.25 cucharaditas
- pimienta negra - 0.25 cucharaditas
- mantequilla - 1 cucharada
Preparación
- Echa la harina y la sal en un bol, añade 2 huevos y la leche. Tritura con batidora o mezcla bien con unas varillas hasta obtener una masa lisa, sin grumos. Deja reposar 10–15 minutos para que la harina se hidrate.
- Calienta una sartén para crepes y úntala ligeramente con aceite. Vierte una capa fina de masa, girando la sartén para repartirla de forma uniforme. Fríe los crepes unos 1 minuto por cada lado, hasta que estén ligeramente dorados. Deberían salir unos 8 crepes.
- Corta el jamón en tiras finas o utiliza lonchas enteras. Ralla el queso si no viene ya rallado.
- Coloca una porción de jamón y un puñado de queso sobre cada crepe (reserva un poco de queso para espolvorear por encima). Enrolla los crepes formando cilindros bastante prietos.
- Unta una fuente apta para horno con mantequilla. Coloca los crepes uno al lado del otro, preferiblemente en una sola capa.
- En un bol mezcla la nata, 1 huevo, la leche, la nuez moscada, la pimienta y una pizca de sal. Remueve hasta obtener una mezcla homogénea.
- Vierte la mezcla de nata y huevo sobre los crepes, de forma que queden casi completamente cubiertos. Espolvorea por encima el resto del queso.
- Introduce la fuente en el horno precalentado a 180°C (calor arriba y abajo) y hornea 20–25 minutos, hasta que la salsa cuaje y el queso de la superficie se dore bien.
- Tras sacar la fuente del horno, espera 5–10 minutos para que el gratinado se asiente un poco y sea más fácil de cortar.
Conservación
Guarda las sobras, una vez frías, en la nevera en un recipiente hermético y consume en 2–3 días. Para recalentar, hornea tapado con papel de aluminio o calienta en el microondas hasta que la salsa vuelva a estar caliente y el queso se funda.