Soupe de courgettes et pommes de terre – crema ligera de calabacín y patata Recipe
Suave sopa-crema francesa de calabacín y patata, con un toque de ajo y hierbas. Es la típica «sopa del día» de un pequeño bistró: sencilla pero llena de sabor, servida con un trozo de baguette. Recuerda un poco a la crema de verduras polaca, solo que es más ligera y con más hierbas.
Con pocos ingredientes básicos se consigue una crema muy suave y aromática, perfecta tanto para el día a día como para un menú más elegante. El calabacín aporta ligereza y el tomillo un carácter claramente francés.
Consejos del chef
No cocines el calabacín demasiado tiempo para que conserve un sabor fresco y un color bonito. Si quieres una textura especialmente sedosa, pasa la crema por un colador fino después de triturarla.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa en cuencos precalentados, con un chorrito de aceite de oliva bueno por encima y pan tostado. Combina muy bien con una ensalada verde sencilla o una quiche de verduras.
Ingredientes
- calabacín 2–3 piezas, cortados en medias lunas - 600 g
- patatas peladas, cortadas en cubos - 300 g
- cebolla cortada en cubos - 1 pieza
- ajo picado - 2 diente
- caldo de verduras o de pollo - 1 l
- nata 30% opcional, para blanquear la sopa - 80 ml
- aceite de oliva para sofreír las verduras - 1 cucharada
- mantequilla para dar sabor - 10 g
- tomillo hojas secas o unas ramitas frescas - 1 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- cebollino picado, para servir - 1 cucharada
Preparación
- En una olla grande calienta el aceite de oliva con la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–5 minutos, hasta que se ablande y quede ligeramente transparente, sin dorarla.
- Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos más, hasta que empiece a oler intensamente pero sin que se dore.
- Añade las patatas y el calabacín cortados, incorpora el tomillo, mezcla y sofríe 3–4 minutos, removiendo de vez en cuando para que las verduras se calienten y se impregnen de la grasa.
- Vierte el caldo hasta cubrir las verduras. Lleva a ebullición, baja el fuego y cocina 15–18 minutos, hasta que las patatas estén tiernas; compruébalo con un tenedor, debe entrar fácilmente.
- Retira la olla del fuego. Tritura la sopa con una batidora hasta obtener una crema lisa, teniendo cuidado de no quemarte (puedes esperar un poco antes de triturar).
- Si usas nata, añádela a la sopa y tritura brevemente o mezcla hasta que se integre. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Si la sopa está demasiado espesa, añade un poco de agua caliente o caldo; si está demasiado líquida, cuécela unos minutos más destapada para que reduzca.
- Sirve bien caliente, espolvoreada con cebollino picado, acompañada de una rebanada de baguette o picatostes.
Conservación
Guarda la sopa enfriada en la nevera hasta 3 días, bien tapada. Caliéntala suavemente, sin hervir fuerte, especialmente si contiene nata. También se puede congelar sin la nata durante 2–3 meses.
Esta crema me recuerda a las sopas del día de los pequeños bistrós franceses: siempre diferente, pero siempre reconfortante. Es una forma estupenda de aprovechar calabacines que se han quedado en la nevera.