Cornetti italiani – cruasanes italianos de desayuno Recipe
Los cornetti son los primos italianos de los croissants franceses: un poco menos mantecosos, pero a menudo delicadamente dulces y cítricos. En Italia se comen por la mañana en el bar, acompañados de un cappuccino, aunque también se pueden hornear en casa para un desayuno perezoso de fin de semana. La masa es de levadura, suave y esponjosa, y los cruasanes se pueden rellenar con mermelada, crema de chocolate o dejarlos vacíos y simplemente espolvorearlos con azúcar glas.
Los cornetti son la esencia del desayuno de bar italiano: cruasanes de masa de levadura, delicadamente dulces y a menudo perfumados con piel de limón, que se mojan a la perfección en un cappuccino. Son menos mantecosos y más ligeros que los croissants franceses, pero más esponjosos y suaves por dentro, por lo que están igual de ricos solos que rellenos. Es un horneado que convierte una mañana casera cualquiera en un pequeño viaje a una cafetería romana.
Consejos del chef
Amasa la masa de levadura el tiempo suficiente hasta que esté lisa y elástica: es la clave para que los cruasanes suban bien y queden tiernos; a mano suele ser unos 10 minutos. Recuerda que la leche debe estar solo templada, no caliente, porque una temperatura demasiado alta mata la levadura y la masa no subirá. Al formar los cornetti, no estires la masa demasiado fina: unos brazos demasiado finos del cruasán se secan con facilidad y se tuestan en exceso en el horno.
Sugerencias de servicio
Lo mejor es servirlos recién horneados, aún ligeramente templados, con cappuccino o latte y un vaso pequeño de agua, exactamente como en un bar italiano. Puedes rellenarlos con mermelada casera de albaricoque, crema de chocolate y avellanas o crema de limón y servirlos en un desayuno perezoso de sábado. Si te sobran para el día siguiente, caliéntalos suavemente en el horno o en una sartén seca y sírvelos con mantequilla y miel como merienda rápida.
Ingredientes
- harina - 500 g
- leche templada no caliente, solo ligeramente tibia - 250 ml
- levadura fresca o 7 g de levadura seca - 20 g
- azúcar - 80 g
- mantequilla blanda a temperatura ambiente - 80 g
- huevo para la masa - 1 pieza
- yema de huevo para pincelar - 1 pieza
- piel rallada de limón o naranja solo la parte de color - 1 pieza
- pizca de sal - 1 pizca
- azúcar opcional
- mermelada, crema de chocolate o crema de frutos secos opcional, para rellenar - 100 g
Preparación
- Si utilizas levadura fresca, prepara una masa madre: vierte la leche templada en un cuenco (debe estar agradablemente tibia, no caliente), añade la levadura desmenuzada, 1 cucharada de azúcar y 2 cucharadas de harina. Mezcla y deja reposar 10–15 minutos, hasta que aparezca espuma en la superficie. Si utilizas levadura seca, puedes omitir este paso y añadirla directamente a la harina.
- En un bol grande pon la harina, el resto del azúcar, la pizca de sal y la piel rallada de limón o naranja. Mezcla.
- Añade el huevo, la mantequilla blanda y la masa madre de levadura (o la leche con la levadura seca). Empieza a amasar la masa a mano o con una amasadora con gancho hasta que los ingredientes se integren.
- Amasa la masa durante 8–10 minutos, hasta que esté lisa, elástica y se despegue de las paredes del bol y de las manos. Si está muy pegajosa, añade un poco de harina, pero intenta no pasarte: la masa debe quedar suave.
- Forma una bola, colócala en un bol ligeramente engrasado, cubre con un paño y deja levar en un lugar cálido durante unos 1–1,5 horas, hasta que doble su volumen.
- Cuando haya levado, pasa la masa a la encimera ligeramente enharinada. Desgasifica suavemente presionando con la mano. Estira con el rodillo hasta formar un gran círculo de unos 0,5 cm de grosor.
- Divide el círculo en 12 triángulos como si fuera una pizza. En la parte ancha de cada triángulo puedes poner una cucharadita de mermelada o crema si quieres cruasanes rellenos.
- Enrolla cada triángulo desde la parte ancha hacia la punta, estirando ligeramente la masa para formar un bonito cruasán. Coloca los cornetti en una bandeja forrada con papel de horno, dejando espacio entre ellos.
- Cubre los cruasanes con un paño y deja levar 30–40 minutos para que vuelvan a subir: deben hincharse visiblemente.
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo). Mezcla la yema con 1 cucharada de leche y pincela suavemente la superficie de los cruasanes.
- Hornea los cornetti 15–20 minutos, hasta que estén dorados y ligeramente tostados en los bordes.
- Saca del horno y deja enfriar sobre una rejilla. Antes de servir, puedes espolvorearlos con azúcar glas.
Conservación
Guarda los cornetti ya horneados en un recipiente bien cerrado a temperatura ambiente 1–2 días. Antes de servirlos al día siguiente, caliéntalos ligeramente en el horno o en una sartén seca para que vuelvan a estar tiernos. También puedes congelar los cornetti ya horneados o crudos y formados; en este último caso, hornéalos directamente congelados, alargando el tiempo de horneado y vigilando que no se doren en exceso.