Cazuela de tater tots con brócoli – gratinado vegetariano Recipe
Esta versión vegetariana de la tater tot casserole es la favorita de muchas familias estadounidenses cuando hay que “camuflar” el brócoli para los niños bajo una capa crujiente de patata. La cazuela es cremosa por dentro, con abundante queso, y en la superficie lleva croquetas de patata doradas. Es perfecta como plato principal sin carne entre semana o como guarnición de carne asada en una comida familiar más grande.
Permite servir una gran cantidad de verduras en un formato muy apetecible: un gratinado cremoso y lleno de queso, coronado con una capa de patata crujiente que suele conquistar incluso a quienes no son fans del brócoli.
Consejos del chef
Corta el brócoli en ramilletes pequeños para que se cocine de forma uniforme y se mezcle bien con la salsa. Prueba la salsa antes de hornear y ajusta la sal y la pimienta, ya que el queso también aporta salinidad.
Sugerencias de servicio
Sirve la cazuela como plato principal vegetariano con una ensalada fresca, o como guarnición abundante junto a carne o pescado al horno. Es ideal para comidas familiares en las que quieres ofrecer una opción sin carne que guste a todos.
Ingredientes
- brócoli fresco o congelado, ramilletes - 400 g
- croquetas de patata congeladas tipo tater tots tipo tater tots o pequeñas croquetas de patata - 500 g
- cebolla pequeña - 1 pieza
- ajo - 2 diente
- nata 18% - 150 ml
- caldo de verduras - 100 ml
- queso amarillo rallado por ejemplo cheddar - 150 g
- queso crema tipo cream cheese - 80 g
- aceite vegetal para freír - 1 cucharada
- sal o al gusto - 0.75 cucharadita
- pimienta negra - 0.5 cucharadita
- pimentón dulce - 0.5 cucharadita
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Prepara una fuente apta para horno de unos 20×30 cm.
- Si usas brócoli fresco, sepáralo en ramilletes pequeños, enjuaga y seca. Si usas brócoli congelado, no lo descongeles antes.
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños. Pica el ajo.
- En una sartén calienta el aceite a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida.
- Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos más, hasta que desprenda un aroma intenso.
- Añade los ramilletes de brócoli, vierte el caldo de verduras, tapa la sartén y cocina al vapor 5–6 minutos, hasta que el brócoli se ablande pero siga algo firme y de color verde intenso.
- Destapa, añade la nata, el queso crema, la sal, la pimienta y el pimentón dulce. Remueve hasta que el queso crema se derrita y la salsa quede lisa y cremosa. Cocina 2–3 minutos, hasta que espese ligeramente.
- Pasa el brócoli con la salsa a la fuente de horno y alisa la superficie. Espolvorea con la mitad del queso rallado.
- Coloca por encima, en una sola capa, las croquetas de patata congeladas, bien juntas.
- Mete la fuente en el horno y hornea 25–30 minutos, hasta que las croquetas estén doradas y crujientes.
- Saca la cazuela, espolvorea con el resto del queso y hornea 5 minutos más, hasta que el queso se funda y se dore ligeramente.
- Antes de servir, espera 5–10 minutos para que la cazuela se asiente un poco y sea más fácil de servir.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Recalienta en el horno para que la capa de croquetas se mantenga lo más crujiente posible; evita el microondas si puedes.
Me gusta añadir un poco de ralladura de limón a la salsa de brócoli justo antes de pasarla a la fuente; realza el sabor y aporta un toque de frescor que combina muy bien con el queso.