Sweet potato casserole con crumble crujiente de nueces pecanas Recipe
La sweet potato casserole es un clásico de la mesa estadounidense durante el Día de Acción de Gracias: una cazuela dulce de batatas que suele servirse junto al pavo. En esta versión, en lugar de nubes de marshmallow en la superficie, lleva un crumble crujiente con nueces pecanas que recuerda a la cobertura de un pastel. De sabor, el plato está a medio camino entre un postre y una guarnición, así que puedes comerlo tranquilamente en ambos papeles.
Combina la cremosidad dulce del puré de batata con una capa superior crujiente y aromática de nueces y canela, creando un plato que funciona tanto como guarnición festiva como postre reconfortante.
Consejos del chef
Cuece bien las batatas hasta que estén muy tiernas; un puré liso es clave para conseguir una textura cremosa. Si la mezcla te queda demasiado líquida, añade una o dos cucharadas de harina para espesarla ligeramente antes de hornear.
Sugerencias de servicio
Sírvela templada en la mesa de fiesta junto al pavo, el puré de patata y la salsa gravy, o en porciones individuales con una bola de helado de vainilla y un chorrito de sirope de arce.
Ingredientes
- batatas peso después de pelar - 900 g
- mantequilla derretida, dividida en dos partes - 80 g
- azúcar moreno para la mezcla de batatas - 80 g
- leche - 80 ml
- huevo batido - 2 pieza
- vainilla extracto - 1 cucharadita
- sal - 0.25 cucharadita
- harina de trigo para el crumble - 60 g
- azúcar moreno para el crumble - 60 g
- nueces pecanas picadas, para el crumble - 80 g
- canela molida para el crumble - 0.5 cucharadita
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta con mantequilla una fuente apta para horno de unos 20×30 cm.
- Pela las batatas, córtalas en trozos grandes y ponlas en una olla. Cubre con agua fría, añade una pizca de sal y lleva a ebullición. Cuece 15–20 minutos, hasta que estén muy tiernas: el tenedor debe entrar sin resistencia.
- Escurre las batatas y déjalas reposar 2–3 minutos para que se evaporen. Después tritúralas con un pasapurés o machácalas hasta obtener un puré liso sin grumos grandes.
- Añade al puré caliente la mitad de la mantequilla derretida, 80 g de azúcar moreno, la leche, el huevo batido, la vainilla y la sal. Mezcla bien hasta obtener una masa homogénea y cremosa.
- Pasa la mezcla de batatas a la fuente preparada y alisa la superficie.
- Prepara el crumble: en un bol mezcla la harina, 60 g de azúcar moreno, la canela y las nueces pecanas picadas. Añade la mantequilla derretida restante y mezcla con un tenedor hasta obtener migas húmedas.
- Reparte el crumble de forma uniforme sobre la superficie de la mezcla de batatas.
- Introduce la fuente en el horno y hornea 30–35 minutos, hasta que la parte superior esté dorada y crujiente y la mezcla de batatas burbujee ligeramente por los bordes.
- Antes de servir, espera 10–15 minutos para que la cazuela se asiente un poco y no queme.
Conservación
Guarda las sobras tapadas en la nevera hasta 3 días. Caliéntalas en el horno para que el crumble recupere algo de su textura crujiente o en el microondas si tienes prisa.
Me gusta tostar ligeramente las nueces pecanas en una sartén seca antes de añadirlas al crumble: intensifica su sabor y hace que el aroma de la cazuela recién horneada sea aún más irresistible.