Trigo sarraceno con requesón y cebolla Recipe
El trigo sarraceno con requesón y cebolla salteada es un plato muy sencillo pero increíblemente saciante, que en muchos hogares polacos aparece como comida o cena rápida. Es un poco como la versión polaca del risotto: en lugar de arroz hay trigo sarraceno y, en lugar de parmesano, requesón y cebolla.
El trigo sarraceno con requesón y cebolla es un plato muy polaco y rústico, que combina el sabor ligeramente a nuez del trigo sarraceno con el requesón cremoso y ligeramente ácido. Aporta una sensación de saciedad similar al risotto, pero es más sencillo, más "terroso" y encaja perfectamente en una cocina casera y económica.
Consejos del chef
Siempre enjuago el trigo sarraceno en un colador y, si es tostado, lo tuesto brevemente en una sartén seca para potenciar su aroma antes de añadir el agua. Vigila la proporción de líquido y no remuevas el trigo todo el rato: déjalo absorber el agua tranquilamente, de lo contrario los granos se romperán. Fríe la cebolla en mantequilla lentamente, hasta que esté dorada y ligeramente dulce; ella, junto con el requesón, hace prácticamente toda la salsa.
Sugerencias de servicio
Lo sirvo más a menudo como plato principal rápido, acompañado de un vaso de kéfir o de leche fermentada: este conjunto va de maravilla después de un paseo largo o de hacer la compra. También puedes añadir pepinillo fermentado o remolacha fría para aportar un poco de acidez y color al plato. Es además un plato económico perfecto para llevar en táper al trabajo: sabe igual de bien caliente que templado.
Ingredientes
- trigo sarraceno crudo o tostado - 200 g
- requesón semigraso - 200 g
- cebolla mediana - 2 pieza
- mantequilla - 2 cucharadas
- agua o caldo de verduras - 400 ml
- sal al gusto
- pimienta al gusto
- perejil fresco opcional - 0.25 manojo
Preparación
- Enjuaga el trigo sarraceno en un colador bajo el chorro de agua. Pásalo a una olla, cúbrelo con agua o caldo (proporción 1 parte de trigo por 2 partes de líquido) y añade un poco de sal.
- Lleva el trigo sarraceno a ebullición, baja el fuego al mínimo, tapa y cuece de 12 a 15 minutos, hasta que absorba el líquido y esté tierno pero no pasado. Después de la cocción, deja reposar tapado 5 minutos.
- Pela las cebollas y córtalas en dados pequeños.
- Calienta mantequilla clarificada o aceite en una sartén a fuego medio. Añade la cebolla y fríe de 8 a 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que se ablande bien y tome un color dorado. Si empieza a quemarse, baja el fuego.
- Desmenuza el requesón con un tenedor en un bol en trozos más pequeños.
- Añade a la cazuela con trigo sarraceno la mitad de la cebolla salteada y mezcla. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Reparte porciones de trigo sarraceno en los platos. Coloca por encima el requesón y el resto de la cebolla de la sartén. Puedes mezclar ligeramente en el plato para que el requesón se temple un poco.
- Espolvorea el plato con perejil picado y sirve enseguida, bien caliente.
Conservación
Las sobras de trigo sarraceno con cebolla puedes guardarlas en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Caliéntalas suavemente en una sartén o en el microondas, y el requesón añádelo preferiblemente fresco justo antes de servir para que conserve mejor su textura.