Tomates españoles al horno con huevo y chorizo Recipe
Este plato parece pequeños cuencos comestibles de tomate, en los que se hornean huevos y trocitos de chorizo. En España esta combinación aparece a menudo en desayunos de fin de semana o como cena contundente hecha al horno. El sabor es intenso, ligeramente ahumado por el chorizo y dulce por los tomates asados.
Estos tomates con huevo y chorizo recuerdan a una especie de versión española de los clásicos huevos al horno, pero servidos en forma de vistosos cuencos comestibles. En un solo bocado se unen la dulzura del tomate asado, el toque ahumado y picante del chorizo y la cremosidad de la yema, creando un sabor muy intenso y saciante. Es un plato que evoca los perezosos desayunos de fin de semana en España, cuando en la mesa aparece algo más contundente que una tostada rápida.
Consejos del chef
Al vaciar los tomates, deja las paredes bastante gruesas; si quedan demasiado finas, se romperán con facilidad y el jugo se saldrá a la bandeja en lugar de quedarse dentro. Controla el tiempo de horneado al final: si te gusta la yema líquida, echa un vistazo al horno a los 14–15 minutos, porque cada horno calienta de forma distinta. Saltea el chorizo hasta que veas claramente la grasa anaranjada en la sartén: es lo que dará profundidad de sabor a todo el relleno.
Sugerencias de servicio
Saben mejor acompañados de trozos de baguette fresca o pan rústico, con los que se puede recoger la salsa del fondo de los tomates. Para un desayuno de fin de semana sírvelos con café solo o un vaso de zumo de naranja, y para la cena combinan muy bien con un tinto ligero, por ejemplo un tempranillo joven. También es un buen plato para reuniones con amigos: cada uno recibe su propio tomate en un platito y no hace falta cortar nada en la mesa.
Ingredientes
- tomates - 6 pieza
- chorizo - 80 g
- huevo - 6 pieza
- cebolla - 0.5 pieza
- ajo - 1 diente
- pimiento - 0.5 pieza
- pimentón ahumado - 0.5 cucharadita
- aceite de oliva - 2 cucharada
- perejil fresco - 2 cucharada
- sal
- pimienta
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Prepara una fuente apta para horno en la que los tomates puedan quedar de pie bastante juntos.
- Lava los tomates, corta la parte superior con el rabito a modo de “tapa” y resérvala. Con una cucharilla vacía el interior del tomate, dejando paredes de aproximadamente 1 cm de grosor. Reserva la pulpa extraída en un cuenco.
- Corta la cebolla en dados pequeños, el pimiento en trocitos y pica el ajo muy fino. Corta el chorizo en dados pequeños.
- Calienta 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, pero sin dorarse.
- Añade el pimiento y sofríe otros 3–4 minutos, hasta que se ablande un poco. Después incorpora el chorizo y fríe 2–3 minutos, hasta que suelte grasa y se dore ligeramente.
- Añade el ajo picado, la pulpa de los tomates (sin las partes duras del pedúnculo), el pimentón ahumado, una pizca de sal y pimienta. Cocina 4–5 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente. Prueba y ajusta de sal si es necesario.
- Sala ligeramente el interior de los tomates vaciados y colócalos en la fuente de horno. Rellena cada tomate con 1–2 cucharadas del sofrito de la sartén, dejando espacio para el huevo.
- Casca un huevo en cada tomate. Hazlo con cuidado, preferiblemente primero en un cuenco pequeño y luego viértelo en el tomate para que la yema no se rompa.
- Sala y pimienta suavemente la superficie, rocía con el resto del aceite de oliva. Mete al horno 15–18 minutos, hasta que la clara cuaje y la yema quede ligeramente líquida (si la prefieres completamente cuajada, hornea 3–4 minutos más).
- Al sacar del horno, espolvorea con perejil fresco picado y sirve de inmediato, preferiblemente con pan para mojar en la salsa.
Conservación
Los tomates rellenos horneados se pueden guardar en la nevera hasta 1 día y recalentar suavemente en el horno. Ten en cuenta que al recalentarlos la yema se cuajará más, así que si planeas guardar sobras, es mejor hornearlos inicialmente con la yema algo más líquida.