Sopa española de tomates asados y almendras Recipe
Esta sopa es la prima caliente del ajo blanco andaluz: en lugar de tomarla helada, sirves un cuenco de crema espesa, aromática, con sabor a tomates asados y con almendras molidas. En España este tipo de sopas aparece a menudo en otoño, cuando los tomates siguen siendo dulces pero las noches ya son más frescas. Es una forma estupenda de aprovechar tomates que se han ablandado un poco y ya no lucen perfectos para ensalada.
Esta sopa combina el confort de una crema caliente de tomate con la nota de frutos secos tan característica del sur de España, asociada al ajo blanco. Asar los tomates antes de cocerlos potencia su dulzor y les da un ligero aroma ahumado, de modo que el resultado sabe a algo de un pequeño bistró en Sevilla, y no a una simple crema de tomate.
Consejos del chef
Asa los tomates hasta que los bordes estén claramente dorados: esos trocitos tostados aportan la mayor parte del sabor, así que no olvides rasparlos de la bandeja junto con el jugo. Vigila para que la cebolla no se dore al principio: debe quedar translúcida; si se tuesta demasiado, aportará un amargor innecesario a la sopa. Ajusta la densidad al final: la sopa debe ser lo bastante cremosa como para que la cuchara «se sostenga» ligeramente, pero que siga siendo vertible.
Sugerencias de servicio
Sírvela como plato principal de la cena en una noche otoñal más fresca, siempre con una rebanada de baguette crujiente o picatostes con aceite. Para beber, va muy bien una copa de vino tinto español seco, por ejemplo un tempranillo, o simplemente un vaso de agua con limón y cubitos de hielo. Para una cena más elegante puedes servirla en cuencos pequeños como primer plato antes de un pescado o un pollo asado.
Ingredientes
- tomates - 800 g
- almendras - 80 g
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 3 diente
- caldo de verduras - 700 ml
- pan - 40 g
- aceite de oliva - 3 cucharada
- vinagre de vino - 1 cucharada
- pimentón - 0.5 cucharadita
- sal
- pimienta
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo).
- Corta los tomates por la mitad, colócalos con el corte hacia arriba en una bandeja forrada con papel de horno, rocía con 1 cucharada de aceite, sala ligeramente y hornea 20–25 minutos, hasta que se ablanden y se doren ligeramente por los bordes.
- Pela la cebolla y córtala en dados, pela el ajo y pícalo.
- Calienta 2 cucharadas de aceite en una olla a fuego medio, añade la cebolla y sofríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva translúcida, pero sin que llegue a dorarse.
- Añade el ajo y sofríe 1 minuto más, hasta que desprenda un aroma intenso.
- Añade el pan cortado en trozos y las almendras, remueve 2–3 minutos hasta que se doren ligeramente.
- Pasa a la olla los tomates asados junto con el jugo de la bandeja, vierte el caldo, añade el pimentón, una pizca de sal y pimienta.
- Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece 10 minutos con la olla tapada.
- Retira la olla del fuego, añade el vinagre de vino y tritura la sopa con una batidora hasta obtener una crema lisa; si queda demasiado espesa, añade un poco de agua o caldo.
- Prueba, ajusta de sal y pimienta al gusto y sirve bien caliente, rociada con un chorrito de aceite.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días o congélalas hasta 2–3 meses. Al recalentar, añade un poco de agua o caldo si la crema se ha espesado demasiado.