Ensalada española de tomate, garbanzos y huevo Recipe
Esta ensalada es algo entre un almuerzo ligero y un tentempié contundente: tomates, garbanzos y huevo forman un conjunto que puede sustituir perfectamente a un bocadillo. En España, cuencos como este llegan a la mesa en verano, cuando hace demasiado calor para cocinar pero el hambre aprieta. Es una forma estupenda de aprovechar huevos cocidos que tengas en la nevera.
Esta ensalada es la quintaesencia del verano español: tomates jugosos, garbanzos cremosos y huevo duro forman una comida saciante pero ligera que no requiere pasar mucho rato frente a los fogones. La combinación de aceite de oliva, vinagre de vino y ajo recuerda a las clásicas “ensaladas” españolas que se sirven en los días de calor en lugar de un plato caliente. Es un plato lo bastante completo como para sustituir un bocadillo o un almuerzo rápido en el trabajo.
Consejos del chef
Saca los huevos del agua justo a los 8–9 minutos y pásalos rápidamente por agua fría: las yemas quedarán amarillas, sin el antiestético borde verdoso. Si los tomates son muy jugosos, puedes retirar parte de las semillas para que la ensalada no suelte demasiado líquido y la salsa no se agué. Antes de añadirlos, enjuaga bien los garbanzos en un colador para eliminar el exceso de sal y el ligero sabor a conserva.
Sugerencias de servicio
Sirve esta ensalada con una rebanada de baguette crujiente o una tostada de sartén: absorberá de maravilla la salsa de aceite y jugo de tomate. Para beber, combina bien con agua con limón y hielo o una copa de vino blanco ligero y frío, como un verdejo. Es un plato muy práctico para una cena rápida después del trabajo o para un almuerzo en el balcón en un día de calor, cuando no apetece encender el horno.
Ingredientes
- tomates medianos, maduros - 3 pieza
- garbanzos cocidos o de lata, escurridos - 160 g
- huevos - 2 pieza
- cebolla morada cortada en plumas finas - 0.25 pieza
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- vinagre de vino tinto - 1 cucharada
- ajo finamente picado o rallado - 0.5 diente
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- perejil fresco picado - 1 cucharada
Preparación
- Pon los huevos en una olla con agua fría, lleva a ebullición y cuece 8–9 minutos desde que empiece a hervir para que queden duros. Luego pásalos por agua fría y deja que se enfríen.
- Corta los tomates en dados grandes o en gajos. Si tienen corazones muy duros, puedes retirarlos.
- En un bol pon los garbanzos escurridos, añade los tomates cortados y las plumas finas de cebolla morada.
- En un cuenco pequeño mezcla el aceite, el vinagre, el ajo picado, una pizca de sal y pimienta. Bate con un tenedor hasta que la salsa se integre ligeramente.
- Pela los huevos y córtalos en cuartos u octavos.
- Riega la ensalada con la salsa y mezcla con cuidado para no aplastar los tomates. Prueba y ajusta de sal y pimienta si es necesario.
- Coloca los trozos de huevo por encima y espolvorea todo con el perejil picado. Sirve inmediatamente o tras un breve enfriado.
Conservación
Guarda la ensalada sin aliñar (sin salsa) en la nevera hasta 1 día; añade el aliño y el huevo justo antes de comer para que los tomates no se ablanden demasiado. Si ya está aliñada, consúmela en el mismo día, bien fría.