Ternera china guisada con tomate y jengibre Recipe
Este plato es la versión china de un guiso: ternera tierna estofada en una salsa de tomate, jengibre y salsa de soja. En muchos hogares chinos se prepara este tipo de platos el fin de semana y luego se recalientan durante la semana. Sabe un poco a mezcla entre un guiso polaco y un estofado italiano de tomate, pero con un marcado carácter asiático.
Es una versión simplificada de los guisos caseros chinos de ternera, en los que el tomate y la salsa de soja sustituyen al caldo clásico. En muchas regiones de China este tipo de platos se sirve con arroz o fideos de trigo como un guiso completo y contundente en un solo recipiente.
Esta ternera china guisada con tomate y jengibre sabe a un guiso familiar, pero con un marcado toque especiado asiático. La combinación de tomates, salsa de soja, jengibre y ajo crea una salsa profunda y llena de umami que envuelve a la perfección los tiernos trozos de carne. Es el tipo de plato que gana sabor de un día para otro, por eso en muchos hogares chinos se cocina una vez y se come varias veces a lo largo de la semana.
Por qué funciona esta versión
- Dorar bien la ternera en tandas crea una base de sabor caramelizada en lugar de usar caldo.
- Los tomates y la salsa de soja combinan acidez con umami, así que la salsa es profunda sin una larga lista de especias.
- Un estofado prolongado a fuego lento deshace las fibras de la carne sin secarla por dentro.
- La reducción final sin tapa da una salsa que recubre densamente el arroz o los fideos.
Consejos del chef
Dora bien la ternera en tandas en una sartén muy caliente para que realmente se tueste y no se cueza en su propio jugo: es la clave para un sabor profundo en la salsa. Tras añadir los tomates y las especias, baja el fuego y guisa tapado hasta que la carne esté tan tierna que se pueda deshacer fácilmente con un tenedor. Si la salsa te parece demasiado ácida, al final de la cocción añade una pizca de azúcar o un poco de miel en lugar de recurrir directamente a la nata.
Sugerencias de servicio
Sirve la ternera con arroz jazmín o fideos de trigo al estilo chino: la salsa los recubre de maravilla. Es perfecta para una comida dominical tranquila en familia, cuando la olla puede estar burbujeando a fuego lento durante medio día. Para beber, combina bien con un vino tinto ligeramente fresco y de taninos suaves o simplemente con una jarra de té de jazmín.
A tener en cuenta
- Una olla demasiado pequeña hará que la carne se cueza en su propio jugo en lugar de dorarse; marca la ternera en 2–3 tandas en una sola capa.
- Si la salsa empieza a pegarse y oscurecerse en los bordes, baja inmediatamente el fuego y añade un chorrito de agua.
- No reduzcas drásticamente el tiempo de estofado de los cortes más duros: la carne quedará nervuda y difícil de masticar.
Sustituciones
- Puedes sustituir los tomates en conserva por tomates frescos bien maduros, pelados.
- En lugar de la hoja de laurel puedes añadir un trozo de anís estrellado para un aroma más típicamente chino.
- La paleta de ternera se puede cambiar por pecho (brisket), alargando el estofado unos 15–20 minutos.
Ingredientes
- ternera para guisar (aguja, espaldilla) - 700 g
- tomates troceados en conserva 1 lata - 400 g
- cebolla mediana - 1 pieza
- jengibre fresco trozo de unos 3–4 cm - 20 g
- ajo - 4 dientes
- salsa de soja - 4 cucharadas
- azúcar equilibra la acidez de los tomates - 1 cucharadita
- agua - 300 ml
- aceite - 2 cucharadas
- hoja de laurel opcional - 1 pieza
- pimienta blanca o negra - 0.5 cucharaditas
- sal al gusto, con cuidado porque la salsa de soja es salada
- cebolleta o perejil picados, para servir - 2 cucharadas
Preparación
- Corta la ternera en cubos de unos 3 cm. Sécala con papel de cocina para que se dore bien.
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños. Pela el ajo y pícalo finamente. Pela el jengibre y córtalo en bastoncitos finos o rállalo.
- En una olla grande de fondo grueso calienta 2 cucharadas de aceite a fuego bastante alto. Añade la ternera en una sola capa (si hace falta, fríe en tandas) y fríe 6–8 minutos, dándole la vuelta, hasta que la carne se dore por todos los lados.
- Añade la cebolla, baja el fuego a medio y fríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que la cebolla se ablande y quede translúcida (debe estar blanda y ligeramente transparente, pero no marrón).
- Añade el ajo y el jengibre y fríe 1–2 minutos más, hasta que desprendan un aroma intenso.
- Vierte los tomates de lata, el agua, añade la salsa de soja, el azúcar, la hoja de laurel y la pimienta. Mezcla bien, raspando el fondo de la olla para despegar los trocitos dorados: aportarán mucho sabor a la salsa.
- Lleva todo a ebullición, luego baja el fuego al mínimo, tapa la olla y guisa 60–70 minutos, hasta que la ternera esté muy tierna. Remueve cada 15 minutos y, si hace falta, añade un poco de agua.
- Al final de la cocción prueba la salsa. Si está demasiado ácida, añade un poco más de azúcar. Si es necesario, ajusta de sal y pimienta. Cuece sin tapa 5–10 minutos más para que la salsa espese ligeramente.
- Antes de servir, retira la hoja de laurel. Espolvorea el plato con cebolleta o perejil picado. Sirve bien caliente con arroz o con fideos de trigo.
Conservación
Guarda la ternera guisada en recipientes herméticos en la nevera hasta 3 días o congélala en porciones. Al recalentar, hazlo a fuego suave, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa se ha espesado demasiado. El sabor mejora al día siguiente, por lo que es ideal para preparar con antelación.
Suelo preparar este guiso el sábado por la mañana, cuando estoy en casa y puedo vigilar la olla entre una colada y otra. Congelo algunas raciones en recipientes planos: a mitad de semana me salvan en esos días en los que vuelvo hambrienta después del entrenamiento.