Tarta de cebolla, bacon y queso Recipe
La tarta de cebolla, bacon y queso es la respuesta polaca al quiche francés. Una base crujiente, mucha cebolla dulce salteada y bacon ahumado crean un bocado salado ideal para una fiesta o una cena. Sabe bien tanto caliente como fría.
La tarta de cebolla, bacon y queso combina la inspiración francesa con sabores muy polacos: mucha cebolla salteada, bacon ahumado y un queso intenso y con carácter. La dulzura de la cebolla cocinada lentamente equilibra muy bien la salinidad del bacon, y la masa quebrada mantiene todo en su sitio, por lo que la tarta funciona igual de bien en una cena casera como en una mesa de fiesta. Es un plato que se puede preparar con antelación y simplemente recalentar justo antes de que lleguen los invitados.
Consejos del chef
Merece la pena pochar la cebolla a fuego bajo incluso 20–30 minutos, hasta que esté dorada y muy blanda: es precisamente esta fase la que construye la profundidad de sabor, no conviene acortarla. Precocina la base "en blanco" (con peso) para que no se humedezca con el relleno ni se hunda en el centro. Ten cuidado también de no salar en exceso la mezcla: el bacon y el queso ya son salados, así que es mejor añadir sal solo después de probar el relleno.
Sugerencias de servicio
Esta tarta sabe de maravilla con una ensalada sencilla con vinagreta o con una ensalada de rúcula y tomates cherry: es un conjunto ideal para una cena con amigos acompañada de vino. Para beber va bien un vino blanco seco o un tinto ligeramente fresco, y en versión sin alcohol, limonada casera o agua con limón y pepino. También es perfecta como "salvavidas" para el almuerzo del lunes en el trabajo, porque se recalienta bien y se puede servir fría.
Ingredientes
- harina para la masa quebrada - 220 g
- mantequilla fría recién sacada de la nevera - 120 g
- huevo para la masa - 1 pieza
- agua fría si es necesario - 1 cucharada
- cebolla grande - 4 piezas
- bacon ahumado cortado en dados - 120 g
- nata para cocinar 30% o 18% para la mezcla de huevo - 200 ml
- huevos para el relleno - 3 piezas
- queso rallado - 80 g
- aceite para freír la cebolla - 1 cucharada
- sal al gusto
- pimienta al gusto
- tomillo seco opcional - 1 cucharadita
Preparación
- Prepara la masa: pon la harina y una pizca de sal en un bol. Añade la mantequilla fría cortada en dados. Deshaz con los dedos o pica con un cuchillo hasta obtener migas finas.
- Añade el huevo y amasa rápidamente la masa. Si está muy seca y no se une, añade 1 cucharada de agua fría. Forma una bola, aplánala, envuélvela en film transparente y métela en la nevera al menos 20 minutos.
- Pela las cebollas y córtalas en plumas finas. Corta el bacon en dados.
- En una sartén grande saltea el bacon a fuego medio hasta que suelte la grasa y los trozos se doren ligeramente. Pasa el bacon a un plato, dejando la grasa en la sartén.
- En la misma sartén añade 1 cucharada de aceite, si hace falta, y echa la cebolla. Fríe a fuego medio 15–20 minutos, removiendo a menudo, hasta que la cebolla esté muy blanda y ligeramente dorada y se vuelva dulce. Vigila para que no se queme. Al final sala ligeramente y añade el tomillo.
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta con una fina capa de mantequilla un molde para tarta de unos 26 cm de diámetro o cúbrelo con papel de hornear.
- Estira la masa fría en un círculo algo mayor que el molde y colócala dentro, presionando bien el fondo y los bordes. Recorta el exceso de masa. Pincha el fondo con un tenedor.
- Coloca papel de hornear sobre la masa y vierte legumbres secas o arroz como peso. Hornea 10 minutos, luego retira el papel con el peso y hornea 5 minutos más, hasta que la masa se dore ligeramente.
- En un bol mezcla la nata con 3 huevos, añade sal y pimienta. Incorpora el queso rallado y mezcla.
- Reparte la cebolla y el bacon de forma uniforme sobre la base precocida. Vierte por encima la mezcla de huevo y nata.
- Mete la tarta en el horno y hornea unos 20 minutos, hasta que la mezcla cuaje y la superficie se dore ligeramente. Antes de cortar, espera 10 minutos para que el relleno se asiente un poco.
Conservación
Guarda los restos de tarta en la nevera, bien tapados. Para recuperar la textura crujiente de la base, caliéntala unos minutos en el horno antes de servir; también se puede comer fría.