Sopa turca de yogur, arroz y menta Recipe
Esta sopa suave es ligeramente ácida por el yogur, saciante gracias al arroz y refrescante por el toque de menta. En Turquía se sirve a menudo tanto caliente como templada, sobre todo en los días más cálidos, cuando las sopas pesadas pierden atractivo. Su sabor recuerda un poco a una salsa tzatziki muy líquida, pero en versión para comer con cuchara.
Esta sopa turca de yogur (yayla çorbası) combina la acidez delicada del yogur con la cremosidad reconfortante y la sencillez del arroz, creando algo a medio camino entre un plato ligero de comfort food y una preparación refrescante para los días cálidos. La menta seca salteada en mantequilla le aporta un aroma herbal muy característico, difícil de confundir con cualquier otra sopa. Es uno de esos platos que saben elegantes aunque se basen en unos pocos ingredientes muy simples.
Consejos del chef
Lo más importante es no sobrecalentar el yogur: después de templarlo con agua caliente, añádelo a la olla en un hilo fino, removiendo constantemente para que la sopa no se corte. Vigila también que, durante la cocción final, la superficie solo tiemble ligeramente, sin hervir a borbotones. Cuece el arroz hasta que los granos empiecen a abrirse un poco: así espesará mejor la sopa y quedará agradablemente tierno, pero sin volverse papilla.
Sugerencias de servicio
Sabe de maravilla con una sencilla ensalada de pepino y tomate y finas rebanadas de pan fresco o pita, que se pueden mojar en la sopa. En un día caluroso sírvela ligeramente templada, y en una tarde más fresca, bien caliente, con una pizca extra de pimienta negra recién molida por encima. Para beber, acompáñala con un vaso de té negro turco fuerte o una limonada casera con poca azúcar.
Ingredientes
- yogur natural espeso - 500 g
- arroz de grano corto o para risotto - 60 g
- agua - 1.2 l
- yema de huevo - 1 pieza
- harina de trigo ras - 1 cucharada
- mantequilla - 2 cucharadas
- menta seca - 1 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Enjuaga el arroz en un colador bajo el grifo con agua fría hasta que el agua salga casi transparente.
- Pon 1 litro de agua en una olla, añade el arroz y una pizca de sal. Cuece a fuego lento durante 12–15 minutos, hasta que el arroz esté tierno y los granos empiecen a abrirse ligeramente.
- En un cuenco mezcla el yogur, la yema y la harina. Bate enérgicamente con unas varillas hasta que no queden grumos.
- Vierte poco a poco en el cuenco con el yogur aproximadamente 1 vaso de agua caliente de la olla del arroz, sin dejar de remover; esto es importante para que el yogur no se corte.
- Vierte el contenido del cuenco de nuevo en la olla con el arroz, removiendo constantemente con una cuchara. Añade los 200 ml de agua restantes si la sopa te parece demasiado espesa.
- Cuece a fuego muy bajo durante 5–7 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la sopa espese ligeramente. No dejes que hierva con fuerza: la superficie solo debe temblar suavemente.
- En un cazo pequeño derrite la mantequilla a fuego medio. Cuando empiece a desprender un ligero aroma a frutos secos, pero aún sin dorarse, añade la menta seca y sofríe 20–30 segundos, removiendo, hasta que desprenda un aroma intenso.
- Vierte la mantequilla con la menta en la sopa, mezcla y salpimienta al gusto. Sirve enseguida o tras dejarla templar un poco.
Conservación
Guarda la sopa completamente fría en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 1–2 días. Al recalentarla, hazlo a fuego muy suave, sin dejar que hierva, removiendo a menudo para mantener una textura cremosa.