Sopa turca de yogur, eneldo y patatas Recipe
Es una sopa delicada y ligeramente ácida que en Turquía se come tanto caliente como templada, especialmente en los días más cálidos. El yogur le aporta frescor y las patatas hacen que sea más saciante que los clásicos gazpachos fríos. Su sabor recuerda a una mezcla entre una sopa polaca de harina agria hecha con yogur y una sopa de patata con eneldo, pero es más ligera y delicada.
Esta sopa es la respuesta turca a las sopas ligeras a base de lácteos: tiene la acidez del yogur pero sin la pesadez de la nata, por lo que es perfecta para los días más cálidos. La combinación de patatas, eneldo y ajo suave ofrece un sabor familiar para un paladar polaco y al mismo tiempo claramente mediterráneo. Es cremosa sin necesidad de triturar, porque se espesa con una mezcla de yogur, harina y yema, típica de muchas sopas turcas.
Consejos del chef
Lo clave es calentar muy lentamente después de añadir el yogur: mantén el fuego al mínimo y remueve casi sin parar, de lo contrario la sopa se cortará. El yogur debe estar a temperatura ambiente; si lo sacas directamente de la nevera, atempera con una mayor cantidad de caldo caliente (incluso 5–6 cucharadas). No cuezas las patatas en exceso: deben quedar tiernas pero en dados, gracias a lo cual la sopa tiene una textura agradable y no se convierte en un puré.
Sugerencias de servicio
Sírvela ligeramente templada en un día caluroso, con una rebanada de pan tostado o pan de pita, como comida ligera después del trabajo. Le va muy bien un vaso de ayran o simplemente agua con limón y menta para potenciar la sensación de frescor. En las tardes más frías puedes servirla caliente con un huevo duro o calabacín a la parrilla, creando una comida más completa pero aún ligera.
Ingredientes
- yogur natural espeso, preferiblemente tipo griego - 500 g
- patatas peladas, medianas - 400 g
- caldo de verduras casero o de pastilla de buena calidad - 1 l
- harina de trigo - 1.5 cucharadas
- yema de huevo - 1 pieza
- eneldo fresco, finamente picado - 3 cucharadas
- mantequilla - 20 g
- aceite vegetal - 1 cucharada
- ajo finamente picado o rallado - 1 diente
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Pela las patatas y córtalas en dados pequeños. En una olla lleva el caldo a ebullición, añade las patatas y cocina a fuego medio durante 12–15 minutos, hasta que estén tiernas pero sin deshacerse.
- En un bol mezcla el yogur, la harina y la yema hasta obtener una mezcla lisa, sin grumos. Añade 2–3 cucharadas de caldo caliente de la olla y mezcla bien para atemperar el yogur.
- Retira la olla del fuego. Vierte la mezcla de yogur en un hilo fino dentro de la olla, removiendo la sopa constantemente con una cuchara o varilla.
- Vuelve a poner la olla al fuego muy bajo y calienta durante 5–7 minutos, removiendo continuamente, hasta que la sopa espese ligeramente. No dejes que hierva: no deben aparecer burbujas grandes en la superficie, porque el yogur se cortaría.
- En una sartén pequeña calienta la mantequilla con el aceite a fuego medio. Añade el ajo y fríe unos 30–40 segundos, hasta que desprenda un aroma intenso pero sin que se dore.
- Retira la sartén del fuego, añade el eneldo picado, mezcla y vierte todo en la sopa. Sazona con sal y pimienta al gusto, remueve suavemente y sirve enseguida o después de dejarla templar un poco.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera y recalienta muy lentamente a fuego bajo, removiendo a menudo para que el yogur no se corte. No dejes que la sopa hierva al recalentarla.