Sopa turca de tomate con garbanzos y menta Recipe
Es una aromática sopa de tomate enriquecida con garbanzos y menta fresca, por lo que resulta más saciante y refrescante que la versión clásica. En Turquía, sopas como esta se sirven a menudo como un sencillo almuerzo casero, especialmente en invierno, cuando el tomate llega a la olla en forma de puré. Su sabor recuerda a una mezcla entre una sopa italiana de tomate y un guiso de garbanzos de Oriente Próximo.
Esta sopa turca de tomate con garbanzos y menta combina el confort de la conocida sopa de tomate con el carácter saciante de un guiso de Oriente Próximo. Los garbanzos y el arroz hacen que un cuenco de sopa baste como comida completa, mientras que la menta fresca y el comino le dan un matiz totalmente distinto a la clásica versión con pasta. Es un plato que reconforta y, al mismo tiempo, tiene un final sorprendentemente fresco y herbáceo.
Consejos del chef
Deja que la cebolla se ablande bien sin que llegue a dorarse; así la sopa tendrá un toque dulce y no amargo. Remueve el arroz con regularidad, sobre todo en el fondo de la olla, porque se pega fácilmente en la passata espesa; si ves que la sopa se vuelve demasiado densa, añade un poco de caldo o agua. Agrega la menta realmente al final de la cocción: si hierve demasiado tiempo, perderá su color y su aroma fresco.
Sugerencias de servicio
Sirve esta sopa en cuencos hondos, con una cucharada de yogur natural espeso y un chorrito de aceite de oliva por encima; es perfecta como comida de invierno rápida al volver del trabajo. Acompáñala con pan fresco, preferiblemente tipo pita o una baguette crujiente, para recoger la salsa del fondo del cuenco. Por la noche puedes servirla como plato único en una reunión con amigos, en lugar del clásico guiso.
Ingredientes
- garbanzos cocidos escurridos del líquido o cocidos previamente - 240 g
- passata de tomate puré de tomate espeso - 700 ml
- caldo de verduras - 500 ml
- cebolla finamente picada - 1 pieza
- ajo finamente picado - 2 dientes
- arroz de grano corto o largo - 40 g
- aceite de oliva - 2 cucharadas
- mantequilla opcional - 10 g
- pimentón dulce molido - 1 cucharadita
- comino molido - 0.5 cucharaditas
- menta fresca finamente picada - 1.5 cucharadas
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente.
- Añade el ajo, el pimentón dulce y el comino, y sofríe unos 30–40 segundos, hasta que las especias desprendan un aroma intenso.
- Vierte la passata de tomate y el caldo, mezcla y lleva a ebullición suave.
- Añade el arroz, baja el fuego a medio y cuece durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando para que el arroz no se pegue al fondo.
- Pasados 10 minutos, añade los garbanzos escurridos, salpimenta y cuece otros 8–10 minutos, hasta que el arroz esté tierno.
- Al final, añade la mantequilla (si la usas) y la menta fresca picada, mezcla y cuece 1 minuto más. Prueba y, si es necesario, ajusta de sal y pimienta.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera y consume en 2–3 días. Al recalentar, es posible que tengas que añadir un poco de agua o caldo, porque el arroz seguirá absorbiendo líquido. La sopa también se puede congelar, preferiblemente con menos arroz.