Sopa tailandesa de boniato, zanahoria y jengibre Recipe
Sopa espesa y cremosa de boniato y zanahoria con jengibre, leche de coco y lima. Es la versión tailandesa de una “crema para entrar en calor”: ideal para los días fríos, cuando sueñas con algo aromático y ligeramente picante, pero aún suave.
Es una interpretación europea de las cremas tailandesas con leche de coco, inspirada en la sopa tom kha y en currys suaves, pero basada en hortalizas de raíz fáciles de conseguir en lugar de pastas exóticas.
Esta sopa combina la idea europea de una “crema para entrar en calor” con el equilibrio de sabores tailandés: la dulzura del boniato y la zanahoria, el picante del jengibre, la untuosidad de la leche de coco y la acidez de la lima. Por eso es a la vez reconfortante y intensa, huele como un pequeño restaurante tailandés en una tarde lluviosa y calienta maravillosamente desde dentro.
Por qué funciona esta versión
- Sofreír la cebolla, el jengibre y el chile potencia el aroma sin usar pastas de curry preparadas.
- Cocer el boniato y la zanahoria hasta que estén muy tiernos da una crema naturalmente suave sin nata.
- Añadir la leche de coco después de triturar evita que se corte y se separe.
- El equilibrio entre el dulzor de las verduras, la salsa de soja y la lima aporta un sabor pleno pero aún ligero.
Consejos del chef
Añade el jengibre poco a poco y ve probando durante la cocción: es fácil pasarse y que domine la dulzura delicada de las verduras. Tritura la sopa realmente bien y, si te gusta una textura sedosa como de restaurante, al final puedes pasarla por un colador fino. Exprime la lima después de retirar la olla del fuego para no perder su aroma cítrico fresco.
Sugerencias de servicio
Sírvela con arroz jazmín o una baguette crujiente, y por encima espolvorea cilantro, cacahuetes tostados o semillas de calabaza para un contraste de texturas. Combina muy bien con té verde jazmín o agua ligeramente gasificada con lima y jengibre. Es una sopa perfecta para cocinar en una perezosa tarde otoñal de cine en casa o después de un largo paseo en un día frío.
A tener en cuenta
- No añadas de golpe toda la cantidad de jengibre si no te gusta muy picante; es fácil que domine la sopa.
- Si usas batidora de vaso, llénala solo hasta 2/3, porque la sopa caliente puede “salir disparada”.
- No hiervas durante mucho tiempo después de añadir la leche de coco, ya que puede separarse y perder cremosidad.
Ingredientes
- boniato pelado, peso después de pelar - 500 g
- zanahoria medianas - 2 piezas
- cebolla mediana - 1 pieza
- jengibre fresco aprox. trozo de 3 cm - 20 g
- leche de coco - 300 ml
- caldo de verduras o agua - 700 ml
- zumo de lima - 2 cucharadas
- salsa de soja en lugar de sal - 1.5 cucharadas
- guindilla opcional, sin semillas, para dar picante - 0.5 piezas
- aceite - 1 cucharada
- cilantro fresco o perejil picado, para servir - 2 cucharadas
Preparación
- Pela el boniato y las zanahorias y córtalos en dados de unos 2 cm. Pela la cebolla y córtala en plumas. Pela el jengibre con una cucharilla y pícalo fino o rállalo. Pica finamente la guindilla (si la usas).
- En una olla grande calienta el aceite a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, pero sin dorarse.
- Añade el jengibre y la guindilla y sofríe 1 minuto más aproximadamente, hasta que desprendan un aroma intenso.
- Incorpora a la olla el boniato y la zanahoria cortados. Mezcla con la cebolla y el jengibre y sofríe 2–3 minutos para que las verduras se calienten ligeramente.
- Vierte el caldo o el agua, de manera que las verduras queden casi cubiertas. Lleva a ebullición, baja el fuego y cocina 15–18 minutos, hasta que el boniato y la zanahoria estén muy tiernos; el tenedor debe entrar sin resistencia.
- Retira la olla del fuego. Tritura la sopa con una batidora de mano directamente en la olla o en una batidora de vaso (en este caso, tritura en tandas) hasta obtener una crema lisa.
- Añade la leche de coco y mezcla bien. Vuelve a poner la olla a fuego bajo y calienta 2–3 minutos, sin dejar que hierva con fuerza.
- Sazona la sopa con salsa de soja y zumo de lima. Prueba y, si es necesario, añade un poco más de zumo de lima (para acidez) o de salsa de soja (para salinidad).
- Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con cilantro o perejil picado.
Conservación
Guarda la sopa en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días o congélala hasta 3 meses. Caliéntala suavemente, sin hervir con fuerza, y añade las hierbas frescas justo antes de servir.
Suelo cocinarla los lunes por la noche, cuando después del trabajo sueño con algo reconfortante pero no tengo fuerzas para preparaciones complicadas; luego la como otros dos días como almuerzo en un termo. Una vez también me salvó una cena con una amiga vegetariana cuando en la nevera solo tenía un boniato, zanahorias y un trozo de jengibre.