Sopa española de alubias blancas y col rizada con pimentón ahumado Recipe
Esta sopa es un cuenco lleno de confort: alubias blancas, col rizada y pimentón ahumado se combinan en una comida espesa y reconfortante. En muchas regiones de España, las legumbres con verduras son el pan de cada día en invierno, cuando hace falta comer bien después de trabajar en un día frío. El sabor es ligeramente ahumado, con hierbas y muy saciante, un poco como una versión más ligera de un guiso.
Esta sopa reúne los sabores típicos de las legumbres españolas en una versión algo más ligera pero igual de reconfortante. Las alubias blancas aportan cremosidad natural, la col rizada añade textura y el pimentón ahumado da ese toque profundo y ligeramente ahumado que recuerda a los guisos tradicionales. Es un plato sencillo, nutritivo y muy saciante, perfecto para entrar en calor.
Consejos del chef
Si utilizas alubias cocidas en casa, guarda parte del líquido de cocción: puedes añadir un poco a la sopa para darle aún más sabor. No dejes que el pimentón ahumado se fría demasiado tiempo sin líquido, porque puede amargar; basta con unos segundos hasta que suelte aroma. Ajusta la textura aplastando algunas patatas o alubias si te gusta una sopa más espesa, o añade un poco más de caldo si la prefieres más ligera.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa en cuencos hondos con un chorrito de buen aceite de oliva virgen extra y, si te apetece, con unas escamas de sal por encima. Acompáñala con pan rústico o una baguette crujiente para mojar en el caldo espeso. Es ideal como plato único en una cena informal, quizá seguida solo de una ensalada sencilla o algo de fruta.
Ingredientes
- alubias blancas cocidas o de lata - 400 g
- col rizada (kale o similar) - 150 g
- patatas - 250 g
- zanahoria - 1 pieza
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 3 dientes
- caldo de verduras - 900 ml
- pimentón ahumado - 2 cucharaditas
- hojas de laurel - 2 piezas
- aceite de oliva - 2 cucharadas
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Si utilizas alubias de lata, escúrrelas y enjuágalas bajo el grifo en un colador. Si usas alubias ya cocidas, escúrrelas del exceso de líquido.
- Pela las patatas y córtalas en dados de unos 1,5 cm. Pela la zanahoria y córtala en medias lunas finas. Pela la cebolla y pícalas finamente.
- Lava la col rizada, sécala, separa las hojas de los tallos gruesos y corta las hojas en trozos más pequeños.
- Pela el ajo y pícalo fino.
- En una olla grande calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente.
- Añade el ajo y el pimentón ahumado y sofríe unos 30 segundos, removiendo, hasta que las especias desprendan un aroma intenso, procurando que no se quemen.
- Incorpora la zanahoria, las patatas, las hojas de laurel y vierte el caldo de verduras. Mezcla, lleva a ebullición y luego baja el fuego; cocina a fuego lento unos 15 minutos, hasta que las patatas estén casi tiernas.
- Añade las alubias y la col rizada, mezcla bien. Cocina otros 10–12 minutos, hasta que la col se ablande y los sabores se integren.
- Retira las hojas de laurel y sazona la sopa con sal y pimienta al gusto. Si lo deseas, puedes aplastar ligeramente algunas patatas contra la pared de la olla con una cuchara para espesar un poco la sopa.
- Sirve la sopa bien caliente de inmediato; puedes rociar cada ración con un chorrito de aceite de oliva por encima.
Conservación
La sopa se conserva en la nevera en un recipiente hermético durante 3–4 días. Al recalentar, hazlo a fuego suave y, si se ha espesado demasiado, añade un poco de agua o caldo. También se puede congelar en porciones individuales hasta 2–3 meses; descongela en la nevera durante la noche antes de calentarla de nuevo.
Para mí, esta sopa es uno de esos platos que preparo en una gran olla el domingo y voy comiendo durante varios días: aguanta muy bien el recalentado y casi sabe mejor al día siguiente. A veces le añado un poco de chorizo para quienes comen carne y dejo otra olla en versión totalmente vegetal.