Sopa de tomate casera al estilo americano con queso a la plancha Recipe
Sopa de tomate espesa y cremosa al estilo americano, servida con un crujiente sándwich de pan tostado con queso fundido. En Estados Unidos es un clásico de los días más frescos: algo entre una comida completa y una comida reconfortante para levantar el ánimo. El sabor de la sopa es suave, ligeramente cremosa, con un marcado acento a tomate, y el sándwich aporta saciedad y ese agradable queso elástico.
Esta sopa de tomate con queso a la plancha es la quintaesencia del comfort food americano: algo que en Estados Unidos aparece a menudo en la mesa en una tarde lluviosa, cuando se necesita una comida rápida y reconfortante servida en cuenco. La crema de tomate espesa y sedosa se combina con una tostada mantecosa y crujiente y con queso elástico que prácticamente pide ser mojado en la sopa. Su sabor suave y ligeramente cremoso hace que guste tanto a niños como a adultos.
Consejos del chef
Cuece los tomates a fuego bajo el tiempo suficiente para que la zanahoria esté completamente tierna: así, al triturar, la sopa quedará realmente aterciopelada y sin grumos. Después de añadir la nata, no dejes que la sopa hierva para que no se corte; solo debe calentarse suavemente. Al hacer los sándwiches, vigila que la sartén no esté demasiado caliente: el pan podría quemarse antes de que el queso se derrita bien.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa muy caliente y coloca los sándwiches cortados en diagonal de forma que sea fácil mojarlos en el cuenco: ese es precisamente el modo «americano» de comerla. Para beber, un vaso de leche va perfecto para los niños, y una limonada ligeramente seca para los adultos. Es un plato ideal para una comida casera rápida después del trabajo o para una noche de cine, cuando quieres comer algo saciante sin pasar horas frente a los fogones.
Ingredientes
- tomates en conserva picados o enteros sin piel - 800 g
- caldo de verduras o de pollo - 500 ml
- cebolla cortada en cubitos - 1 pieza
- zanahoria cortada en rodajas finas - 1 pieza
- ajo picado - 2 dientes
- nata para cocinar 30% o 18% para sopas - 100 ml
- mantequilla - 1 cucharada
- aceite vegetal - 1 cucharada
- azúcar para equilibrar la acidez de los tomates - 1 cucharadita
- sal o al gusto - 1 cucharadita
- pimienta negra - 0.5 cucharaditas
- pan de molde - 8 rebanadas
- queso amarillo en lonchas, que funda bien, p. ej. gouda, cheddar - 160 g
- mantequilla para untar el pan - 30 g
Preparación
- En una olla calienta la mantequilla y el aceite a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe de 3 a 5 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, sin que llegue a dorarse.
- Añade la zanahoria y sofríe otros 3–4 minutos, hasta que se ablande ligeramente. Después añade el ajo y fríe aproximadamente 1 minuto más, hasta que desprenda un aroma intenso.
- Vierte los tomates en conserva y el caldo, añade el azúcar, la sal y la pimienta. Lleva a ebullición, luego baja el fuego y cocina a fuego lento durante 15–20 minutos, hasta que la zanahoria esté tierna.
- Retira la olla del fuego y tritura la sopa con una batidora hasta obtener una crema lisa. Si queda demasiado espesa, añade un poco de agua o caldo.
- Vierte la nata, mezcla y, si es necesario, rectifica de sal, pimienta o una pizca de azúcar. Calienta la sopa a fuego bajo sin dejar que hierva.
- Prepara los sándwiches: coloca lonchas de queso sobre 4 rebanadas de pan y cúbrelas con otra rebanada. Unta con una fina capa de mantequilla las caras exteriores de cada sándwich.
- Calienta una sartén limpia y seca a fuego medio. Coloca los sándwiches y fríelos de 3 a 4 minutos por cada lado, presionando suavemente con una espátula, hasta que el pan se dore y el queso del interior se haya derretido por completo. Si el pan se dora muy rápido, baja el fuego.
- Corta los sándwiches en diagonal. Sirve la sopa bien caliente, con los sándwiches colocados al lado o parcialmente sumergidos en el cuenco.
Conservación
Zupę przechowuj osobno od kanapek. Po wystudzeniu przelej do pojemnika i wstaw do lodówki lub zamroź bez śmietanki (dodaj ją po rozmrożeniu). Kanapki najlepiej przygotowywać na świeżo, bo po odgrzaniu tracą chrupkość.