Sopa de remolacha asada con yogur y eneldo Recipe
La sopa de remolacha asada con yogur y eneldo es una versión más ligera y cremosa de la sopa de remolacha, ideal para la comida cuando te apetece algo de verduras pero no pesado. Asar las remolachas resalta su dulzor natural, mientras que el yogur y el eneldo aportan frescor. Es como una mezcla entre un barszcz y una crema de verduras: sabores muy polacos en una forma moderna.
La sopa de remolacha asada con yogur y eneldo es una respuesta más ligera al barszcz clásico, pero con un marcado carácter de verduras asadas. Asar la remolacha, la zanahoria y la raíz de perejil resalta su dulzor caramelizado, que se equilibra con el yogur ácido y el eneldo fresco. Así obtienes un cuenco de color intenso y sabor profundo, pero sin la pesadez de las sopas tradicionales con roux.
Consejos del chef
Asa las remolachas con piel, envueltas en papel de aluminio o en una fuente tapada, hasta que el tenedor entre sin resistencia; si quedan poco hechas, aportarán un sabor terroso. Después de triturar la sopa, añade el yogur poco a poco y siempre fuera del fuego para que no se corte y conserve su ligereza. Pica el eneldo justo antes de servir y reserva una parte para espolvorear por encima: si se calienta demasiado tiempo, pierde su aroma fresco.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa con una cucharada extra de yogur y picatostes crujientes de pan integral o con pipas de girasol tostadas. Funciona muy bien como primer plato en una comida de fin de semana, especialmente si invitas a alguien a quien le gusten los platos de verduras “fit”. Para el almuerzo en el trabajo, pásala a un termo: después de varias horas seguirá calentando agradablemente.
Ingredientes
- remolachas unas 3–4 piezas medianas - 600 g
- zanahoria mediana - 1 pieza
- raíz de perejil pequeña - 1 pieza
- cebolla mediana - 1 pieza
- ajo - 2 diente
- caldo de verduras o de pollo casero o de pastilla de buena calidad - 1 l
- yogur se puede usar nata 18% para una versión más cremosa - 200 g
- aceite para asar las verduras - 2 cucharada
- eneldo fresco finamente picado - 3 cucharada
- zumo de limón o vinagre de manzana para ajustar el sabor - 1 cucharada
- sal al gusto
- pimienta al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo).
- Lava muy bien las remolachas, sécalas y envuelve cada una por separado en papel de aluminio. Colócalas en una bandeja y hornea unos 45–60 minutos, hasta que estén tiernas: comprueba pinchando con un cuchillo o tenedor en la parte más gruesa; debe entrar sin resistencia. El tiempo depende del tamaño de las remolachas.
- Mientras tanto, pela la zanahoria, la raíz de perejil, la cebolla y el ajo. Corta la zanahoria y la raíz de perejil en rodajas gruesas, la cebolla en cuartos y deja los dientes de ajo enteros.
- En una bandeja forrada con papel de horno reparte la zanahoria, la raíz de perejil, la cebolla y el ajo. Rocía con aceite, sala ligeramente y mezcla con las manos. Mete al horno durante los últimos 25–30 minutos del horneado de las remolachas, hasta que las verduras se doren ligeramente y se ablanden.
- Saca las remolachas del horno, retira el papel de aluminio y deja que se templen unos minutos. Luego pélalas (la piel debería desprenderse fácilmente) y córtalas en trozos más pequeños.
- Pasa las remolachas asadas y el resto de las verduras de la bandeja a una olla grande junto con los jugos que hayan soltado. Cubre con el caldo.
- Lleva la sopa a ebullición suave y cuece a fuego bajo unos 10 minutos para que los sabores se integren.
- Retira la olla del fuego. Tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una crema lisa. Si está demasiado espesa, añade un poco de agua o caldo hasta conseguir la consistencia deseada.
- Pasa a un cuenco unas cucharadas de la sopa caliente, añade el yogur y mezcla bien hasta obtener una masa homogénea. Vierte esta mezcla de nuevo en la olla, removiendo constantemente para que el yogur no se corte.
- Pon la olla de nuevo a fuego muy bajo y calienta la sopa, pero sin volver a hervirla. Sazona con sal, pimienta y zumo de limón o vinagre de manzana: la sopa debe quedar ligeramente ácida para equilibrar el dulzor de la remolacha.
- Al final añade la mayor parte del eneldo picado, reservando un poco para espolvorear en los platos. Mezcla suavemente.
- Sirve la sopa caliente en cuencos, espolvoreada con el resto del eneldo. Puedes añadir una cucharadita de yogur por encima a modo de decoración.
Conservación
Guarda las sobras en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Calienta suavemente sin llevar a ebullición, sobre todo si ya lleva yogur, para que no se corte. Si la sopa se espesa demasiado al enfriarse, añade un poco de agua o caldo al recalentar.